Servicios Sociales forma un equipo para actuar directamente en la calle
02 nov 2012 . Actualizado a las 07:06 h.Las cifras no están claras. Los trabajadores sociales de la Cocina Económica cifran en 250 el número de personas que en algún momento del 2011 durmieron en la calle. El equipo del Semus de la Cruz Roja contabilizó la semana pasada a 18. Y la anterior a 16. El Ayuntamiento, por su parte, llegó a manejar censos de hasta 60 personas, aunque luego no lograsen encontrar a más de 20. Sea como sea existe una realidad: en A Coruña hay gente que diariamente duerme en la calle. A esta realidad se le une otra: el invierno está al caer. La suma de ambas puede derivar en tragedia.
Aún flotan en la memoria colectiva las tres muertes de personas sin techo registradas en el invierno del año pasado. Tres hombres. Uno apareció en San Andrés, otro en la plaza de San Cristóbal y un tercero en Vioño. Aunque la causa directa de los fallecimientos no fue el frío, sí que es cierto que las bajas temperaturas agravaron la situación. Por ahora, el termómetro se mantiene en la zona templada, aunque ya se han dado algunos avisos: el pasado domingo las mínimas en la ciudad se situaron en 7 grados.
En previsión de esta situación la Concejalía de Servicios Sociales pretende intensificar su esfuerzo. En ese sentido, el concejal del área, Miguel Lorenzo, ha formado un equipo con una directriz básica: «Trabajar en la calle», resume. Formado por tres personas, lo componen un trabajador social, un mediador laboral y un coordinador. Su misión consiste en tratar directamente con los sintecho «más allá de la función de tramitar la Risga», puntualiza Lorenzo. Esto es acudir a los lugares en los que duermen e intentar allí encauzar su situación a alguna de las diferentes entidades.
Red de información común
La concejalía pretende la cooperación máxima entre todas las asociaciones sociales. Lo hará a través de una herramienta informática con la que todas ellas podrán trabajar en conjunto, optimizando sus recursos. «Es un avance, ya que permite la duplicidad de servicios, creando una ficha individual para cada persona», señala José Fernández Pernas, de la asociación Renacer. «De este modo se puede saber de manera inmediata en dónde hay una plaza vacante y dirigir a la persona», apunta Vicente Iglesias Martelo, director de Cáritas Coruña.
Todos estos recursos se podrían ampliar en los próximos meses. Pensando en el invierno, Servicios Sociales está pendiente de conocer si la Xunta le concede una subvención que solicitaron hace semanas. Con ella pretenden formar un nuevo equipo de cuatro personas en los meses invernales.
Recursos disponibles
Miguel Lorenzo hace un especial hincapié en los recursos que ofrece la ciudad y señala, por ejemplo, un hecho: «El refugio de Padre Rubinos nunca está al 100 %». El dato lo corrobora la directora de esa área en la institución, la religiosa Clara Gallego: «Siempre hay plazas», refrenda. Además, precisa que en el albergue disponen de 47 para hombres, 10 para mujeres y 30 para el servicio de calor y café.
Dentro de esta gama de recursos, se producirá en breve una novedad con el cierre temporal en febrero del edificio Boandaza y la suspensión de su servicio de comida. Se habilitará un comedor en la Iglesia de la Virgen del Socorro, en la zona de Labañou. Gestionado por Cáritas Interparroquial, se estudiará, posteriormente, la posibilidad de asentarlo definitivamente, más allá de las obras de reforma del Boandanza.