Alarma en los Olmos por unas grietas en la droguería Villar

María Vidal Míguez
María Vidal A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La llamada de una vecina alertando de unas grietas en el edificio número 7 de la calle de los Olmos movilizó al servicio de bomberos. Unas fisuras en la parte superior del edificio alertaron a la mujer, que decidió poner la situación en conocimiento del servicio de emergencias. Así, poco antes de las tres de la tarde, los bomberos se desplazaron hasta el lugar y revisaron la fachada y la estructura del edificio. Desde lo más alto de la escalera golpearon con un martillo en diferentes puntos de la fachada para verificar su estado.

Mientras el equipo de bomberos llevaba a cabo estos trabajos, una patrulla de la Policía Local se encargó de acordonar un tramo de la calle para evitar que ningún viandante resultara dañado, ya que precisamente a la hora de comer las terrazas de la calle de los Olmos suelen estar muy solicitadas. Tras revisar tanto la cornisa como los voladizos de las ventanas, los bomberos concluyeron que a pesar de «la aparatosidad de las grietas, el edificio no ofrece ningún tipo de peligro». Así pues, señalaron que tras la inspección rutinaria, la «sillería no tiene ningún daño». Aun así, durante la revisión los golpes del martillo dejaron al descubierto algunas de las deficiencias de la fachada, que parecía «deshacerse por momentos».

Una vez el equipo de bomberos terminó de inspeccionar el número 7 de la calle, donde se ubica uno de los escaparates de la droguería Villar, los agentes retiraron el cordón policial y se pudo transitar con normalidad. El suceso atrajo la atención de las personas que en ese momento pasaban por la céntrica calle, y más de uno se apostó allí hasta que los bomberos se retiraron.

Edificio protegido

Por otra parte, los técnicos del Ayuntamiento inspeccionaron el pasado lunes el edificio protegido de la plaza de Lugo, del que se desprendió parte de la cornisa el pasado sábado. De momento, se desconocen los resultados del análisis que han hecho los expertos sobre el estado en el que se encuentra el inmueble, ubicado en el número 22, que fue construido por Julio Galán Carbajal entre 1910 y 1911, y que aparece en el Plan General de Ordenación Municipal como inmueble de especial protección.

«A pesar de que las grietas son muy aparatosas, no existe peligro de derrumbe»

Bomberos