Solución redactada y paralizada

Toni Silva BETANZOS / LA VOZ

A CORUÑA

Dos vecinos observan el avance del agua durante la pleamar.
Dos vecinos observan el avance del agua durante la pleamar. César delgado< / span>

Ningún gobierno ha puesto fin al problema de la Ribera con una obra que cuesta menos que la piscina de Arteixo

19 oct 2012 . Actualizado a las 07:01 h.

La naturaleza no falla a su cita cada año. Las administraciones sí. Varias generaciones de vecinos del barrio de la Ribera han crecido con los pies mojados con cada marea viva. La resignación es casi una cuestión genética. Los vecinos asumen con fatalismo que los elementos son imparables, que solo queda adaptarse al capricho de la naturaleza. Y en esas aguas ha bebido la administración para dilatar, década tras década, una solución definitiva.

Pero ese proyecto ha llegado a plasmarse en papel y cuesta casi tanto como la próxima piscina que se levantará en Arteixo, alrededor de cuatro millones de euros. Pero las administraciones han vuelto a lavarse las manos en el agua de la pleamar. Hace solo dos meses, el senador socialista Javier Losada preguntaba al Gobierno de Mariano Rajoy sus planes para poner fin a los anegamientos. Como única respuesta se recordó que Betanzos «se encuentra en la cuenca intracomunitaria Galicia-Costa, donde la gestión del dominio público hidráulico corresponde a la comunidad autónoma». Precisamente la Xunta, a través de Augas de Galicia, había elaborado un proyecto para la captación y desagüe de aguas pluviales, que permitía, entre otros aspectos, retener el agua de la lluvia en tanques durante las grandes crecidas. Los trabajos incluían la instalación de colectores generales y bombeos en el paseo del Malecón y en la plaza de Enrique IV.

La instalación de este sistema llevaba aparejada una solución paralela y simultánea: la elevación del muro que flanquea el río Mandeo en un tramo de 750 metros entre los dos puentes. El conselleiro Agustín Hernández se comprometió entonces con la primera parte, pero exigiendo al Gobierno central -entonces de Rodríguez Zapatero- que acometiese la parte de los muros. Ninguna administración actuó. Y esta semana el agua volvió a colarse en los portales y viviendas de la Ribera.