Una vuelta al cole sin lágrimas

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

Los alumnos pudieron ir acompañados de sus padres el primer día de clase

05 sep 2012 . Actualizado a las 07:04 h.

La Plaza de la Bienvenida estaba ayer atestada de carritos de bebé, incluso hubo momentos en los que era difícil encontrar plaza para poder estacionar. El motivo de esta congestión de tráfico era el comienzo del curso en la escuela infantil Carricanta, que organizó una jornada de puertas abiertas en la que los alumnos pudieron estar acompañados de sus padres, hermanos o abuelos.

«Hola Diego, pero ¡qué grande estás¡ Ya estás hecho un señor», exclamaba ayer Mercedes López, directora del centro, que fue recibiendo uno por uno de los pequeños. Justo detrás de él llegaba Lois, «que quiere ir al columpio», apuntaba su padre; y un segundo más tarde aparecían por la puerta los hermanos Diego y Martín. Todos llegaban con una sonrisa en la cara y no había ni rastro de tristeza por empezar el nuevo curso. El secreto: «Porque hoy están con los padres y esto es muy bonito, hay muchos juguetes... Ya verás mañana -por hoy- cuando vengan solos como ya no están tan alegres», afirmaba la responsable de Carricanta.

Después de la jornada de recibimiento de ayer, el resto de la semana los niños irán incorporándose paulatinamente a las clases, empezando por una hora o dos, hasta que el lunes se inicie la jornada lectiva con el horario habitual. Ese mismo día también comenzarán el curso los bebés, de 0 a 1 año, aunque también pueden hacerlo antes si alguna familia lo necesita.