Prisas por miedo a la lluvia

La Voz

A CORUÑA

Aún no había cerrado la noche sobre la torre de Hércules cuando empezaron los fuegos artificiales. Sin embargo, la brisa que refrescó la tarde de fiesta y la amenaza de lluvia que transmitían las nubes obligaron a adelantar unos minutos el espectáculo final. Ya lo advirtió Pablo Portabales, en presencia del alcalde, Carlos Negreira: «Va a ser mejor que adelantemos un poco la fiesta si no queremos pasar mañana todo el día en cama», dijo entre risas. Las chaquetas de muchos asistentes y el cansancio de los niños le daban la razón. Al final, y pese a que el espectáculo de los fuegos no pudo brillar en todo su esplendor sobre un cielo aún gris, los aplausos fueron unánimes cuando terminó el espectáculo.