El gobierno local asegura tener liquidez para las facturas y el PP le recuerda que algunas son del 2007
31 mar 2012 . Actualizado a las 07:06 h.El plan de ajuste del Concello de Culleredo quedó ayer aprobado, solo con el respaldo de los grupos de gobierno, en una sesión plenaria en la que no faltaron algunas descalificaciones, que por repetidas casi se convirtieron en chascarrillo. El alcalde, Julio Sacristán, apuntó que asumen el decreto del Gobierno central, y por ello se prevé una reducción en el coste de los servicios y cambios en la relación de puestos de trabajo, con el objetivo de sumarse a un plan de ajuste que reconoció que «non é unha solución a longo e medio prazo para as administracións locais».
El Concello solicita un crédito de 2,5 millones para abonar facturas pendientes, aunque el regidor aseguró que lo hacen como «medida de cautela» ante un futuro imprevisible, ya que aseguró que cuentan con suficiente liquidez para abonarlas. «Estou convencido de que é o plan que precisamos e o que menos dano vai facer», consideró, tras cuestionar a la oposición por la petición de información en el pleno, tras no solicitarla en la comisión pertinente. El BNG, socio del PSOE en el gobierno municipal, también votó a favor, pero el discurso de su portavoz, Raquel Jabares, fue muy crítico con la postura del Ejecutivo de Rajoy. Indicó que se aprobaba lo que definió como «plan de axuste por imperativo legal», del que dijo que la primera beneficiada es la banca privada y se estimó que quizás no sea respaldado finalmente en Madrid, ya que en Culleredo se ha apostado por mantener «os servizos públicos como prioritarios».
La oposición se mostró crítica, no solo con el plan, sino con la gestión municipal. El portavoz del PP, Antonio Cañás, afeó la credibilidad de la propuesta, ya que estimó que el gobierno municipal «no tiene control estricto de lo que se debe» y criticó que de manera reiterada se hayan anunciado ahorros en los servicios municipales que no se llegan a ejecutar. Cuestionó que se deban todavía facturas del 2007 si existe dinero en la caja municipal y aventuró que las propuestas de recortes se centrarán en el cierre de inmuebles públicos. Cañás también propuso una reducción de las consignaciones de los partidos al 50 %, que no tuvo respuesta.
Mientras, José Ramón Rioboo, de APdC, justificó la abstención de su grupo porque «o plan de axuste chega tarde, por non dicir de forma irregular», y cuestionó que la deuda municipal se eleve a 11,5 millones, por lo que definió como una «mala xestión do bipartito».