Dos accidentes en el nudo viario de Perillo a primera hora de la mañana causaron retenciones para entrar a la ciudad
16 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Ministerio de Fomento ha anunciado que el próximo sábado instalará bandas transversales de alerta a la salida del puente de A Pasaxe en Perillo, con el objetivo de que los vehículos que circulen por este tramo reduzcan la velocidad, que ya está limitada a cincuenta kilómetros por hora. Los vecinos denuncian desde hace años que esa curva de la N-VI es «un verdadero punto negro» y, de hecho, han contabilizado y documentado con fotografías más de una treintena de accidentes en la última década, algunos con el resultado de personas muertas o heridos muy graves.
Ayer mismo se produjeron dos accidentes en el escaléxtric de Perillo. En el primero, que ocurrió sobre las 7.30 horas, se vieron implicados dos camiones y un turismo. El segundo fue a las 8.50 horas, cuando cuatro vehículos colisionaron de forma escalonada en sentido A Coruña. En esta ocasión no hubo que lamentar heridos aunque, al producirse tan seguidos, provocaron retenciones de tres kilómetros en sentido entrada a la ciudad.
Mejoras de seguridad vial
Los responsables del ministerio indicaron que con el fin de mejorar la seguridad vial en el entorno del puente de A Pasaxe y responder a las demandas vecinales, se instalarán bandas transversales de alerta entre los puntos kilométricos 4,4 y 4,5 de la AC-12 en sentido Madrid. Es decir, en el inicio de la N-VI, justo antes de la salida del puente de A Pasaxe y metros antes de llegar a Perillo. Adelantaron que, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, los técnicos colocarán las bandas de alerta entre las nueve de la mañana y las dos de la tarde. «El objetivo es alertar sobre la necesaria reducción de la velocidad antes de llegar a la curva existente limitada a 50 kilómetros por hora», indicaron desde Fomento. Además de las bandas, posteriormente se colocará una señal vertical con destellos luminosos.
Aclararon que la actividad se realizará el sábado por la mañana por ser el horario diurno de menor intensidad de tráfico. «No es posible realizar este trabajo durante la noche por incompatibilidad con las temperaturas necesarias para ejecutar la actuación», indicaron desde el departamento ministerial.
Los vecinos de Perillo que viven a pie de la N-VI aplauden la medida ministerial, aunque insisten en que lo más eficaz sería instalar un radar antes de la curva de salida del puente. «De todas formas, algo es algo. Por lo menos nos han escuchado», aseguró ayer una de las vecinas afectadas.