1Esta semana Pepe Maneiro y su mujer Gertrudis Salgado tomaron la decisión. El lunes, sin avisar a nadie, pegaron carteles en los cristales de «cerrado por jubilación» y bajaron para siempre la verja de la jamonería Jaybe (el nombre viene de jamones y bebidas) en la calle Emilia Pardo Bazán. Lo que no se imaginaban es la reacción espontánea de la gente. «Me llamaron clientes llorando. Yo les intenté consolar diciendo que no había muerto nadie, pero no había forma de que parasen. Fue una decisión difícil y la verdad no me esperaba esta respuesta. Es increíble», apunta el hombre que fundó este bar-jamonería-tienda hace más de 30 años. Mientras los expertos dedican horas y horas a diseñar el interior de un establecimiento en Jaybe consiguieron darle personalidad propia al local con unos jamones colgando, bollas de pan, quesos gallegos, algunas latas y casi siempre una montaña de filloas sobre el expositor del fiambre. Al fondo, la tele, donde cada fin de semana se daban cita veteranos coruñeses de la zona centro. ¡Vaya bocadillos de jamón y queso! Hay varias generaciones de coruñeses que crecieron gracias a ellos. La plaza de Vigo perdió esta semana algo más que una jamonería. «No me lo puedo creer», me dice Moncho, propietario del Antiguo, el café-pub situado justo al lado. «¡Cuantas cenas me solucionó a lo largo de mi vida!», exclama otro habitual. Los hijos no van a continuar con el negocio y Pepe quiere aprovechar ahora que goza de buena salud para dedicarse a lo que más le gusta, la caza, los perros.... «El negocio no iba mal pero, aunque el dinero no le sobra a nadie, prefiero aprovechar ahora que cuando tenga 70 años y a lo mejor ya no estoy en condiciones», reflexiona. El adiós de la jamonería Jaybe es otra baja importante para la zona centro.
Saqués y el Pedrido
2En la hostelería también hay buenas noticias. Por ejemplo Tonecho Saqués volvió a abrir su famosa taberna de General Sanjurjo tras unas semanas cerrada por problemas de salud de los propietarios. Los clientes los echaban de menos, pero ya están en plena forma. Y debajo del puente de O Pedrido Juan Manuel Louro se hizo cargo del antiguo mesón de Antón que llevaba funcionando más de 35 años y lo rebautizó como cervecería Pasaxe do Pedrido. «Ofrecemos racións de sempre, tortillas, laconadas, tostas e os fines de semana callos», comenta Juan desde una zona en la que llegó a haber tres locales de hostelería.
Recuerdos escolares
3Lucía Fernández mandó un mensaje para que le ayudásemos a difundir que estaba intentando localizar a las ex compañeras de EGB de las Calasancias de la generación del 78. Ahí tienen a las coruñesas que acudieron a la cita, 20 años después de su graduación. «No pudo venir todo el mundo, pero estamos contentas con el resultado ya que fuimos casi 30», apunta la promotora. Ahí las tienen. No pasan los años por ellas.