21 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
La avenida de Alfonso Molina se despertó ayer cubierta de un manto de niebla, que se fue despejando a medida que avanzaba la mañana. Ya por la tarde, los protagonistas volvieron a ser los atascos que se formaron, sobre las ocho, como consecuencia de cuatro accidentes casi simultáneos que se localizaron en distintos puntos de las vías de entrada y que afectaron a casi una docena de vehículos. Los choques múltiples se produjeron a la altura de las Pajaritas, el barco, la entrada a Matogrande y la parada de bus, y aunque todos fueron alcances sin mucha aparatosidad, uno de ellos se saldó con una persona herida leve. foto óscar parís