Lo mejor vendrá después

Manuel S. Quindimil

A CORUÑA

Por fin pudimos comprobarlo. El tramo abierto de la tercera ronda entre las glorietas de Ikea y la del pavo real significa un gran paso adelante para la fluidez del tráfico en la ciudad. Pero no es el definitivo. Lo que verdaderamente aliviará el caos que a diario soportamos será la apertura de la vía que va desde Ikea a Pocomaco. Y más aún, cuando las autoridades cumplan lo prometido y lleven a cabo la reforma integral de la avenida de Alfonso Molina. Ahí está la clave. Mientras, tendremos que agradecer estos pasos. Si el tramo ahora en funcionamiento llegase a Pocomaco y se concluyese por fin el enlace de Lonzas estaríamos más cerca de lo que todos deseamos. No hay que olvidarse que el vial inaugurado esta semana da servicio a un porcentaje mínimo de ciudadanos y no alivia nada el gran problema, que es Alfonso Molina. Acometer su reforma es fundamental, tanto como la finalización de la tercera ronda. Hay que descentralizarla. La principal y casi única vía de entrada o salida de la ciudad no puede concentrar en apenas 300 metros el tráfico que llega de varios parques empresariales, de una universidad, de la principal autopista de la comunidad, de centros comerciales, del acceso al aeropuerto y a todo el área metropolitana, bien por la N-VI, bien por la N-550. Lo dicho, bien por el nuevo tramo, pero queda todavía mucho por hacer. Eso sí, cuando todo se haga, creo que el tráfico dejará de ser un problema.