1 Se llama René Lavand, tiene 83 años y es el gran maestro de la lentidigitación, en contraposición a la prestidigitación, un término que él mismo acuñó en referencia a su estilo de magia. «No se puede hacer más lento», suele decir este legendario artista argentino que lleva a cabo sus ilusiones con la única ayuda de su mano izquierda, ya que perdió la derecha en un accidente cuando solo tenía 9 años. El gran mago manco, del que se confiesan admiradores Juan Tamariz o el mismísimo David Copperfield, estará en el Teatro Rosalía los días 17 y 18 de noviembre.
Nuevo cátering
2 René Lavand es desconocido para el gran público, pero los que lo conocen alucinan con él. Ayer, durante la presentación de una nueva empresa de cátering, comenté la noticia de que va a venir a nuestra ciudad y uno de los que participaba en la tertulia dijo: «¿De verdad? No me lo creo. Es una pasada». Magia es lo que hay que hacer para salir adelante en medio de la crisis. Magia e imaginación es lo que aportan al mercado gastronómico coruñés los responsables de Se Me Va la Olla. «El nombre nos pareció ideal para nuestra idea, reivindicar la comida de antes, la comida de olla, llevada al cátering», me comenta Alba Nicolás, que impulsa el proyecto dentro de la agencia de comunicación Milicia Gráfica. «Buscamos hacer algo divertido y bonito», apunta mientras empiezan a aparecer las primeras especialidades en el local The Room, en la calle Santiago, el lugar escogido para la «puesta de corto», según indicaban en la invitación. Croquetas de merluza o pollo al curry rebozadas con maíz o pistacho, jurel crudo con salsa de soja al estilo japonés, albóndigas con salsa de trufa o salmorejo y ajo blanco fueron algunas de las propuestas que presentaron. Ah, me olvidaba del pisto sobre rebanada de pan cubierto de anchoa de Santoña cuyo único defecto es el tamaño, demasiado grande. Una apuesta muy original que el tiempo dirá si a sus dueños se les fue, o no, la olla.
Sala de microarte
3 Otra apuesta original se presentó ayer en el local La Postrería. «Somos gente joven que creemos que en estos tiempos no hay que parar y hay que hacer cosas», apunta el actor Milo Taboada, que junto con Daniel Currás (Pincho en la serie de Voz Audiovisual Matalobos), Luis Vivanco o Iría Ares presentaron La Tuerka 27, la primera sala gallega de microarte. «Es un teatro para tiempos de crisis en el que se ofrecen representaciones de 10 a 15 minutos de duración, para 10 o 15 personas, a un precio muy asequible», explica Luis. La Tuerka, que es un productora y escuela de actores, dispondrá de cinco salas, con 300 metros cuadrados en total, en la zona de Santa Catalina. «Inauguraremos el 16 de diciembre, pero el espacio lo mantenemos en secreto. Solo te diré que es un lugar con solera en cuyo bajo había un prostíbulo y en la primera planta una peluquería», avanza sonriente.