La lluvia y el fuerte viento causaron inundaciones y caídas de árboles
27 oct 2011 . Actualizado a las 12:10 h.Llovió sin parar, el viento sopló con fuerza y eso siempre va acompañado de inundaciones y caídas de árboles sobre las carreteras de la comarca. No obstante, la borrasca que ayer golpeó a Galicia, aunque importante, no causó graves destrozos. Hubo más molestias que otra cosa.
En la ciudad fue el agua la que provocó varias inundaciones, principalmente en garajes. Importante fue la que se produjo en la farmacia de la avenida de Monelos a la altura de la calle Cantera de Eirís. Tuvo que permanecer cerrada casi todo el día porque las empleadas no daban abasto intentando sacar el agua que anegó por completo el establecimiento. Las alcantarillas de la zona se vieron superadas por el fuerte aguacero y el agua salía por el baño de la farmacia. Vecinos de la zona denuncian que llevan días avisando al Ayuntamiento de los problemas en el alcantarillado «sin que se haga nada».
Sobre las tres de la tarde una rama caída en el carril de incorporación a San Cristóbal, en sentido entrada a la ciudad, causó pequeñas retenciones. Más problemas tuvieron los bomberos con los canalones, teniendo que desatascar en la calle Real o en el barrio de Monte Alto.
En la comarca no fue el agua, sino el viento el que más daño hizo. Así, el servicio municipal de emergencias de Sada tuvo que retirar un árbol caído en la carretera de Mosteirón. El mismo equipo acudió al Hotel de Sada, pues se anegó el bajo.
Protección Civil de Betanzos tuvo que acudir a la carretera de Aguieiro para retirar otro árbol.
Más trabajo tuvo Protección Civil de Arteixo, que se encontró con varios pinos sobre pistas secundarias de la zona de Santa Icia, en Morás. También tuvieron que cortar otro árbol en la vía que une O Rañal con Valcovo. Los bomberos de esta localidad acudieron por la tarde a Meicende para retirar la uralita de una nave que corría peligro de caer sobre la calle.
En Bergondo no fueron árboles, sino inundaciones lo que mantuvo a la Protección Civil sin parar toda la tarde, sobre todo en la zona de Saioso.