Una soprano de Taiwán en la misa baturra

A CORUÑA

1 Los de la Casa de Aragón en A Coruña, el colectivo que preside Ramón Burillo, cerraron ayer con una misa baturra y una comida de confraternidad su programa de actos con motivo del día de la Virgen del Pilar. El detalle curioso lo encontré en la iglesia de Santiago, donde en la tradicional celebración religiosa participó una soprano de Taiwán. «Ya he venido más veces por A Coruña porque soy amiga del director de la rondalla, Alfonso Delgado», me comenta I-Hua Chang, de 29 años. Apasionada del canto, salió de su país con destino a Alemania y desde hace cuatro años reside en Madrid, donde continúa su formación en la Escuela de Canto. Ayer, en la fiesta de los aragoneses que residen en A Coruña aportó un toque pintoresco y deslumbró con su voz al interpretar el Ave María de Schubert o la canción gallega Lela. Es curioso, hace 35 años, la mañana del 12 de octubre de 1976, se hundió a la entrada de la ría el buque Rytterholm. El cocinero chino fue el único de los tripulantes que murió y desde entonces al lugar señalizado se le conoce como la boya del chino. El día del Pilar en A Coruña tiene vinculaciones orientales.

El concepto «bakery»

2 «Hace tiempo que había visto negocios de este tipo en otras grandes ciudades y siempre tuve ganas de montar uno aquí», me comenta Rosa Lousa, que junto con Lucía González Mora acaba de inaugurar en la calle de Rosalía de Castro uno de los establecimientos más atractivos de los últimos tiempos. Bautizado con el nombre de Pandelino, se trata de una bakery shop. «Se puede traducir como una tahona que también cuenta con tienda y una parte para degustación de dulces y salados. Una panadería gourmet», me explica mientras nos hacemos sitio entre la cantidad de gente (familias, señoras mayores, personas de mediana edad con su ordenador, grupos de amigas) que abarrotan el local. Venden bollería francesa, patatas fritas inglesas y pan de Carral. Un concepto de tienda-cafetería en el que puedes desde tomar un vino hasta comprar un juego de café.

En recuerdo de Diz

3 «Es un hombre irrepetible y lo echamos muchísimo de menos», me comenta Mari Loli, que durante media vida estuvo al lado de Eduardo Diz, el empresario fundador de Frigo Diz, fallecido el pasado mes de mayo a los 94 años. «Este es el primer 13 de octubre, día de San Eduardo, que no está. Siempre le dábamos un regalo por su santo y había una comida y nos repartía un sobre...», recuerda. Los empleados de la firma decidieron llevar a cabo una colecta para sufragar una comida en la Cocina Económica. Ayer, día festivo, los 580 euros que recaudaron sirvieron para dar de comer a las personas que se acercaron por la entidad benéfica que preside Alberto Martí. «Nos pusimos de acuerdo y decidimos que todos los años vamos a repetir esta acción benéfica y de recuerdo a nuestro inolvidable jefe», dicen.