Centenares de personas perdieron sus conexiones en Barajas
06 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La niebla continúa impidiendo ver la pista a los pilotos que pretenden aterrizar en Alvedro, y todo ello a pesar de que el 17 de enero del 2009 se inauguró oficialmente el sistema ILS II. Esta ayuda técnica terrestre, que costó más de 12 millones de euros, debería permitir a los comandantes de las aeronaves observar la pista a unos 300 metros de distancia y a tan solo treinta de altura.
Y ayer fueron dos los pilotos que ante la espesa capa de niebla con la que amaneció Alvedro optaron por volar hacia la terminal aeroportuaria de Santiago. Estos dos aviones procedían de Madrid. Y desde Lavacolla también tuvieron que despegar las aeronaves que realizaron el vuelo de regreso al aeropuerto de la capital de España.
La primera incidencia la comunicó el comandante del vuelo de Spanair, el 6073, que tenía que tomar tierra en A Coruña a las ocho y veinte de la mañana. El piloto se aproximó a la pista de Alvedro, pero ante la poca visibilidad decidió continuar volando hacia Santiago.
Casi a la cola de este avión volaba un aparato de la compañía Iberia, el 6072, también procedente de Madrid. El piloto consideró, asimismo, que la niebla no permitía un aterrizaje seguro, por lo que decidió continuar en el aire y dirigirse a la pista de Lavacolla.
Muchos familiares de pasajeros y personal de empresas que iban a esperar a directivos cogieron los coches y viajaron hasta la terminal santiaguesa para recogerlos.
Autobuses
Pero el grueso de pasajeros, más de doscientos, se vieron obligados a coger los autobuses fletados por las compañías aéreas, Iberia y Spanair, para llegar a la terminal de Alvedro.
Y lo mismo le ocurrió a otros tantos viajeros que tenían billete para volar hacia Madrid, en el vuelo 6073 de Spanair, que tenía que despegar de la terminal coruñesa a las nueve menos diez de la mañana, y en la conexión 519 de Iberia, que debía levantar vuelo a las 9.25 horas.
Un importante número de viajeros mostraron su enfado y criticaron la operatividad de Alvedro. Y es que fueron muchos los que perdieron sus conexiones desde Madrid hacia su destino final. Es el caso de María Santiago, que viajaba con su familia hacia Houston. También perdieron el vuelo desde Madrid a Tenerife un grupo de trabajadores gallegos que iban a embarcar al puerto isleño. «Leemos continuamente que Alvedro ya es totalmente operativo, pero no es así», se quejaron.