1 «En estos tiempo que corren es todo complicado, pero como se suele decir, o ahora o nunca», comenta Teresa Rojo, que a sus 62 años decidió abrir su primera tienda. «Cuando tienes un sueño e ideas que te fluyen en la cabeza...», reflexiona esta mujer que acaba de inaugurar Ailalelo, un establecimiento dedicado al traje tradicional gallego, tanto para grupos folclóricos de música y danza como para particulares. Teresa debuta detrás del mostrador, pero lleva cuatro décadas dedicadas a la costura, y ya su madre, que en su día emigró a Portugalete, era una gran modista. «Con tanta experiencia llega un punto en que casi no te hace falta patrón», apunta sonriente Teresa, muy agradecida a su hijos por el apoyo que le prestaron para poner en marcha este proyecto. Es una emprendedora de 62 años que apuesta por las nuevas tecnologías y pronto tendrá a disposición de los clientes una página web «que funcione como un probador virtual, en el que se combinen nuestros diseños al gusto de cada uno», destaca Teresa. Ahí la tienen, en su tienda, ubicada en Fernández Latorre, delante de la cual, con motivo de la inauguración, actuó el grupo de música tradicional Os do Fondo da Hucha. «No contemplo la jubilación a no ser que caiga enferma», sentencia Teresa.
Comerciantes de Oza
2 Por primera vez en su corta historia la Asociación Comercial Distrito Oza entregó un premio, un fin de semana en un hotel de lujo en O Grove. Lo disfrutará Adriana Cerqueira, clienta de la peluquería Mariquiña, de la calle del Poeta Trillo Figueroa, que conservaba la rifa de la suerte. «Empezamos en marzo, pero estamos haciendo muchas cosas y tenemos muchos proyectos, como otro concurso para dar un premio antes de final de año», me comenta Isabel Edreira, presidenta de este colectivo que agrupa a propietarios de tiendas de la avenida del Ejército, General Sanjurjo, La Merced, Vales Villamarín o la peatonal de la Gaiteira. «Desde Cuatro Caminos para arriba, hasta el puerto deportivo de Oza», resume Isabel, que considera que es fundamental impulsar la asociación porque «la unión hace la fuerza, y aunque con la crisis hay negocios que están cerrando, hay otra mucha gente que está probando suerte, y tenemos que apoyarnos», reflexiona.
La canasta uruguaya
3 Cerca de cuarenta forofas de la canasta uruguaya, una versión especialmente compleja del juego de cartas tradicional, se dieron cita en el Balneario de Mondariz para batirse el cobre sobre el tapete en un campeonato que duró tres días. El grupo más numeroso de jugadoras fue el coruñés, ya que suelen practicar cada tarde en el Sporting Club Casino, pero también llegaron participantes de distintas ciudades andaluzas. Maricarmen Freijido, Cristina Rojo y María Jesús Piquero fueron las encargadas de organizar la cita mondarizana que, según cuenta la primera, salió tan redonda que todas quieren repetir.