Preparación de los 40 inmuebles afectados

La Voz

A CORUÑA

Palas excavando, camiones transportando tierra, vecinas que pasaban con la cesta de la compra. Había un cierto movimiento en O Curro durante la mañana de ayer, aunque todo este núcleo de población tiene los días contados, puesto que va a desaparecer y sobre sus restos acabarán maniobrando los aviones que aterricen o despeguen en el aeropuerto de Alvedro.

Dos técnicos revisaban algunos inmuebles del lugar, y es que los dueños de la mayor parte de las casas afectadas por las expropiaciones ya aceptaron las condiciones de las mismas. Estos vecinos han recibido en el momento de concretar el acuerdo el 40 por ciento del importe y cuando entreguen las llaves percibirán la cantidad restante.

Recorriendo los estrechos viales que atraviesan de un lado a otro el lugar de O Curro es fácil descubrir quiénes han cerrado dicho acuerdo, ya que una de las primeras medidas que toman los responsables de las obras es la de tapiar las puertas y las ventanas del inmueble. Y el número de edificaciones en este estado es cada vez mayor. Solo tres familias continúan en sus viviendas, según explicó uno de los vecinos, que ya no reside en el lugar. Detalló asimismo que la próxima semana estos vecinos tendrán que entregar las llaves de sus casas ante el avance de las obras.

La necesidad de llevar a cabo este último trámite hace que durante los próximos días no esté previsto que se realicen nuevos derribos de viviendas en O Curro y su entorno.

En total serán unos 40 inmuebles los que serán demolidos para hacer posible la ampliación de la pista de Alvedro.

Algunos afectados por estas demoliciones trataron en su momento de seguir residiendo dentro del término municipal de Culleredo haciendo para ello una propuesta para que se recalificase suelo que les permitiera quedarse. Sin embargo, esta opción no salió adelante y cada uno de ellos ha tenido que buscarse un nuevo lugar de residencia tras las expropiaciones.