Okupas por la crisis

emiliano mouzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Dos parejas, con tres niños, viven entre basura en el Castrillón

05 sep 2011 . Actualizado a las 11:12 h.

Para llegar a las casas que ocupan deben caminar por una vía sin aceras. Acceden al interior por la parte de atrás de las viviendas después de sortear una área de campo, agreste y con un pronunciado desnivel.

Los inmuebles se ubican en el barrio coruñés del Castrillón, al lado de un centro de salud, de una guardería pública y de un instituto. Están abandonados, sus estructuras se encuentran en un peligroso estado ruinoso y la imagen de sus interiores es similar al de una planta de basuras.

Pues a esas casas llevó la crisis económica a vivir a dos parejas y tres niños, y una de las mujeres está embarazada de seis meses. Son José, de 47 años, su mujer, Milagros, de 46, y su hijo de 11 años. Y la futura mamá, Adela, de 35 años, su esposo, Alejandro, de 30, y sus dos hijas de 4 y 5 años. «Hace casi tres años me acogí a la bolsa de alquiler de la Xunta. Vivimos durante dos años en una vivienda en Almeiras, en Culleredo. Pagábamos 132 euros al mes. El resto lo pagaba la Xunta», recuerda José. Durante esa etapa, su hijo acudía al colegio de la localidad. «Pero todos los electrodomésticos eran eléctricos. Tuve que pagar facturas mensuales a Fenosa de hasta 300 euros», cuenta José.

El hombre trabajaba haciendo chapuzas y recogiendo chatarra. «Si pagaba el alquiler y la electricidad no me quedaba dinero para comer», señaló José. Pidió al titular de la vivienda que cambiase a butano la cocina y el calentador de agua, pero el dueño no atendió a sus peticiones. José aseguró que se dirigió a la Xunta en busca de soluciones, «pero no me arreglaron nada. Y nos tuvimos que marchar», subrayó.

El hombre conocía las casas abandonadas y vacías del Castrillón. «Hace unos siete meses que nos metimos dentro». Viven sin luz. El agua, que desconocen si es potable, la sacan de un pozo artesanal. Además, la descomposición de la basura acumulada en las dependencias que no habitan hacen insoportable la estancia en esa casa.

En la misma situación, aunque desde hace solo unos tres meses, vive Adela, Alejandro y sus dos niñas. Esta pareja se dedica a la chatarra, y la mujer, embarazada, «también voy a los mercadillos a vender ropa usada».

Las dos parejas se quieren marchar para no vivir en estas condiciones infrahumanas. Pero se preguntan: «A dónde vamos a ir». Sin trabajo «y con 47 años, quién me va a coger», dice José.

Sin escolarizar

Los tres niños están sin escolarizar. Los dos matrimonios desean que sus hijos vayan a la escuela este año. «Hablé con la responsable de Menores. Dijo que nos iba a venir a visitar para que nuestras pequeñas fuesen al Anxo da Garda. Pero aún estamos esperando», comentó Adela.

José dice que su hijo estuvo escolarizado, hasta que llegaron al Castrillón, en el colegio de Tarrío. Ahora teme que por no ir a la escuela «me saquen a mi pequeño. No lo voy a permitir. Es muy listo y quiero que vaya al colegio. Solo pido ayuda».

Ayuntamiento

El concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de A Coruña, Miguel Lorenzo, ya ordenó que un responsable de su departamento visite a las dos familias. «Tenemos que conocer su situación y después pondremos en marcha todos los protocolos para atender a estas familias. No vamos a permitir que vivan en esas condiciones y hay que escolarizar a los pequeños», subrayó el concejal.