Miguel Lorenzo, concejal de Servicios Sociales, se acercó ayer al centro cívico de San Diego junto a personal de la Oficina de Atención a la Dependencia con el cometido de valorar los menús diseñados por cuatro empresas que optan al contrato del servicio municipal de comida a domicilio.
La iniciativa, pensada para satisfacer las necesidades de personas que no pueden desplazarse para adquirir los alimentos ni de prepararlos en sus viviendas, propone una periodicidad de dos días en la recepción de la comida y atiende a un total de 272 personas. Asimismo, el envase de los alimentos permite que se calienten en microondas y es el propio personal acreditado el encargado de depositarlos en el frigorífico. Así lo hizo saber Lorenzo durante su comparecencia, en la que observó con detalle los platos. Arroz, lomo de cerdo al tomillo, crema de zanahoria, carne guisada, caldo o arroz con chipirones son algunas de las comidas que el edil contempló en su visita, que aprovechó para aclarar que el menú elegido sería «el más adecuado, el mejor».