«La vida era muy dura»

La Voz

A CORUÑA

Para Maceiras la autoestima es el resultado de dividir los éxitos entre las aspiraciones: «Pero mis aspiraciones son pocas, lo que me permite estar contento», dice. Prueba de ello, es que intentó adaptarse a la vida de Estados Unidos. Estuvo dos meses trabajando en un hospital en Chicago pero «la vida era muy dura». Se levantaba a las 4.30 horas y no llegaba a casa hasta siete de la tarde. «No tienes vida, así que dos meses fueron suficientes para saber que allí no quería estar y decidí venirme al pueblo a ejercer medicina general», a pesar de que había aprobado cinco oposiciones: «Sería igual de feliz trabajando en un hospital. Lo que hago ahora es igual de importante», comenta.