La Feria del Libro Antiguo entra en su recta final

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

«Antes hacías un nuevo cliente cada seis meses, ahora tardas tres o cuatro años», sostiene uno de los libreros

26 ago 2011 . Actualizado a las 11:53 h.

«Batallamos con todo porque no hay manera de especializarse». Esto sostiene Tino Vetusta, uno de los libreros que hasta el próximo día 31 de agosto está instalado en los jardines de Méndez Núñez, dentro de una nueva edición de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. De todos modos, el responsable de la librería Vetusta deja claro, no sin cierta ironía, que «no juntamos morralla» y destaca la buena encuadernación de sus ejemplares y que los lectores acuden a esta feria «buscando la sorpresa del pasado».

En la mañana de ayer, los responsables de un buen número de las 19 librerías que participan en esta feria formaban grupos con pequeñas tertulias en las que se hablaba de todo, desde la marcha de los negocios, «ya lo están llevando ellos así que yo lo que haré es irme desvinculando», hasta el resultado de algunas transacciones. Y es que la afluencia de visitantes a primera hora de la mañana era escasa.

Durante estos días, uno de estos libreros, Antonio Lorenzo reconocía que la crisis económica se está notando también en este sector: «Antes hacías un nuevo cliente cada seis meses, ahora tardas tres o cuatro años en hacerlo». Lógicamente, se trata de alguno de esos clientes que estos días se pueden ver en las casetas preguntando por novedades, por el discurrir del último año o por aquel volumen que no acaba de aparecer. Apunta Lorenzo que se trata de «crear ese gusanillo por los libros, pero en una persona que se pasa horas y horas colgada de Internet eso es muy difícil».

Ante las curiosidades sobre los precios, que es muchas veces el único interés de algunos visitantes, Lorenzo sostiene que eso no supone un interés literario.

Sobre las ventas, desde la organización de este feria, la Federación de Libreiros de Galicia, indican que estos libreros no las facilitan «só nos falan do seu nivel de satisfacción», indicaba Antonio Fernández Maira. También destacaba algunos ejemplares que le habían llamado la atención de esta feria como las Obras completas, seis tomos del año 1768, del Cura do Friume, una obra inédita de Rosalía de Castro, Ruinas, o un libro de Macías, O Namorado.