Solo la tercera ronda aliviará el tráfico en el principal acceso a la ciudad
19 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Se han escrito ríos de tinta sobre las posibles soluciones para aliviar la densidad del tráfico en Alfonso Molina y el puente del Pasaje. Sin embargo, a día de hoy, tan solo se ha comenzado a ejecutar la tercera ronda y parte de la vía Ártabra. De todas formas, ninguna de las dos infraestructuras solucionará por completo los atascos que, sobre todo los días de verano, se forman en las carreteras que se dirigen a las playas. Por ello, los responsables de los municipios afectados plantean nuevos by pass que den fluidez a las arterias viarias que aporten soluciones más globales.
El alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, considera que el tráfico en el puente Pasaje mejorará «sustancialmente» con la apertura de la vía Ártabra, pero incluyendo la conexión con la AP-9 y la A-6. «De esta forma, el tráfico a las playas se derivaría por esta nueva infraestructura liberando el puente», indica. También urge la puesta en marcha de todos los tramos de la tercera ronda y considera «vital» que la Xunta complete la reforma de la AC-211, desde la vía del tren hasta la rotonda de la AP-9 e O Temple, incluyendo la ampliación del puente. «Ahora mismo funciona como un tapón y provoca atascos», indica.
Por su parte, el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, apuesta por un proyecto ya histórico como es la creación de un nuevo puente paralelo al de A Pasaxe que canalizaría el tráfico hacia las playas, mientras que el actual quedaría en exclusiva para la N-VI y Alfonso Molina. También reclama la remodelación de la N-VI a la altura del cruce de la urbanización Sol y Mar y en O Carballo.
Manuel Rivas, alcalde de Cambre, ve la solución en un plan global a nivel metropolitano, con la puesta en marcha del tren de cercanías y la habilitación de aparcamientos disuasorios, como el que tiene previsto en A Barcala. Su apuesta incluye un mayor impulso para el transporte metropolitano y de cercanías.
Un «playa-bus»
Por su parte, el alcalde de Sada, Ernesto Anido, recuerda que es necesaria la ampliación de Alfonso Molina y que mientras no se decida qué hacer con el puente, se podrían habilitar carriles en una u otra dirección dependiendo de la afluencia de vehículos en cada sentido. «Hay tres carriles de entrada y otros tres de salida, que podrían convertirse en dos de entrada y cuatro de salida (y viceversa) según la franja horaria», explicó. Esta medida, según indicó, «tendría coste cero» y ya se puso en marcha con éxito en los accesos a las grandes ciudades, según indicó. También plantea que a medio plazo el Consorcio das Mariñas promueva el uso del transporte público mediante el diseño de un «playa-bus» que uniese A Coruña con las principales playas de la costa coruñesa, como Oleiros, Sada y Bergondo.
El presidente del Consorcio, José Antonio Santiso, propone la creación de un gran aparcamiento disuasorio a la entrada de la ciudad, con un flujo constante de buses urbanos. «De esta forma, los usuarios que procedan de la comarca podrán dejar allí el coche y tomar el transporte público», dijo.