Gracias a la colaboración de la Cruz Roja, los padres que asisten a las fiestas de San Roque ya no estarán tan preocupados por sus hijos. De hecho, los días de mayor afluencia (el 16 y el 19), Cruz Roja instalará un puesto en la plaza García Naveira con un servicio de localización de niños perdidos, que funcionará de 20 a 2 horas. A los niños se les pondrá una pulsera con un código que permite conocer el número de teléfono de los padres. Por otro lado, el alcalde destacó ayer que a finales de septiembre se reunirán con los hosteleros para intentar potenciar las fiestas. En este sentido, recordó que la recaudación en donativos este año fue de 18.850 euros (6.500 de empresas y el resto de la hostelería). La media de los donativos es de 50 euros, «salvo alguna honrosa excepción», dijo.