El del Ofimático no es el único asunto pendiente en materia de urbanismo que se ha encontrado el nuevo gobierno local. El alcalde lamentó los «retrasos continuos» que ha sufrido la tramitación del nuevo plan general. «Se iba a acabar en el 2009 y hemos recibido un plan al que le faltan muchas cosas y estamos intentando acabarlo en un plazo razonable», explicó el regidor, que recordó que el bipartito dejó pendientes de resolver cuatro informes negativos emitidos sobre el documento por la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, AENA y las demarcaciones de Carreteras y Costas.
Negreira aseguró que la revisión del plan general pivotará sobre un «diálogo permanente» con todos los colectivos de la ciudad, con los que intentará resolver los que, a su juicio, son los flecos pendientes del documento, como el fuera de ordenación parcial de edificios por exceso de altura o volumetría o la protección de la torre de Hércules, frenando la urbanización del Agra de San Amaro. «Pondremos seguridad jurídica donde otros pusieron inseguridad con el fuera de ordenación», avanzó el alcalde, que reiteró su intención de tener listo el documento definitivo en menos de un año, fijándose como fecha límite «junio o julio del 2012», por lo que aseguró que el Ayuntamiento trabaja «a destajo» para tener listo el plan a tiempo.
Negreira también aprovechó este tema para criticar a la portavoz socialista, Mar Barcón, a la que recriminó su gestión al frente de Urbanismo. «Veo muy desorientada a la señora Barcón, que se marchó sin arreglar temas como el de Antonio Ríos o el Ofimático, pero lo importante es que el plan está encauzado y hay diálogo con todas las administraciones».