03 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Algún funcionario municipal debería explicar por qué se ha estado pagando un aval durante casi tres lustros por una obra ya acabada. Al margen de las responsabilidades políticas ya depuradas en las urnas, lo cierto es que la existencia de errores de bulto como ese en la contabilidad municipal hacen recordar la promesa de Carlos Negreira de auditar todas las cuentas. Sería bueno para evitar más sorpresas