La Feria del Libro evoca el papel cultural de la ciudad

rodri garcía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Alfonso G. Sanmartín recordó en el pregón que Biblioteca Galega «foi o primeiro proxecto editorial do libro galego»

02 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Es agosto A Coruña y la prueba visible son los jardines de Méndez Núñez. Desde ayer están los habituales del mes estival: las casas regionales, la feria de artesanía y la del libro. Como toda celebración festiva que se precie, la Feria del Libro comenzó con la actuación de la Banda Municipal de Música de A Coruña. Al son de pasodoble, minutos antes de la una de la tarde de ayer se fueron allegando al lugar de la inauguración libreros, editores, escritores y autoridades, además de algunos curiosos.

Antonio Fernández Maira, coordinador de la Federación de Libreiros de Galicia, recordó que la feria coruñesa cumplía 40 años. Luego, Xurxo Patiño, presidente de dicha federación, presentó la feria como «o mellor sitio» para que tenga lugar «o encontro entre a persona que escribe e a persona que lee». Patiño concluyó augurando para el futuro de la feria «que polo menos teñamos por diante outros 40 anos».

Las celebraciones literarias de este año a escritores como Cunqueiro, Castelao, Lois Periro, Valle-Inclán «ou os 50 anos das Memorias dun neno labrego» fueron destacadas por Francisco López Rodríguez, director general del libro, tras apuntar que «outras cidades parecen asumir o modelo da Coruña» en cuanto a este celebración. También destacó «a impresionante creatividade actual con novos autores que se deixan escoitar máis alá da súa terra».

Aludió López a que «non so de pan vive o home» y mencionó unas palabras de Federico García Lorca en las que decía que para saciar su hambre si solo le dieran un pan pediría «medio pan y un libro»; en la misma línea citó a Dostoievski que desde Siberia pedía a su familia «enviádeme libros, moitos libros para que a miña alma non morra».

«Concordo con todas as palabras ditas anteriormente», aseguró el alcalde. Tras recordar que siempre había asociado el comienzo del verano a la Feria del Libro, Carlos Negreira afirmó que con la feria «amosades a mellor cara de Galicia».

Monumento pionero

El primer acto literario de la Feria del Libro de este año, que cuenta con seis casetas menos que el pasado (38 frente a 44), fue el pregón de Alfonso García Sanmartín, presidente del Clúster del libro y que empezó confesando la sorpresa de ser elegido para ello «cando me falta un mes para acollerme ao santo xubileo». Empezó evocando su infancia en el barrio de Monte Alto, sus vivencias en una geografía terrestre y marítima en el entorno de la Torre, «o Cabalo, o Boi, o Altar» y las lecturas de clásicos como TBO, El Capitán Trueno, Hazañas Bélicas, el intercambio de estas publicaciones «e ofertas de dous por un; a estratexia dos centros comerciais xa estaba entón inventada», ironizó. De aquella época aludió a un lema «do que todos estabamos orgullosos: A Coruña, a cidade na que niguén é forasteiro, e o libro tampouco».

En otro tramo de su pregón, el que había sido presidente de la Asociación de Editores Gallegos recordó que «A Coruña tivo un decisivo papel no pensamento e na cultura de Galicia». En un repaso histórico evocó desde el inicio de la feria con Fernando Arenas a la cabeza, la erección del monumento al libro, el primero en España; el papel de las Irmandades da Fala o que «Biblioteca Galega foi o primeiro proxecto editorial do libro galego». Concluyó afirmando que «o libro é un valor seguro».

Por otra parte, durante la tarde de ayer comenzaron las firmas de libros, a cargo de autores como Xosé Neira Vilas y Jorge Mira, y las presentaciones de nuevas publicaciones como el volumen de Xesús Alonso Montero Aníbal Otero. Lingüística e política en España na guerra civil e o franquismo, editado por Xerais.