Los fieles honraron a la Virgen del Carmen en los Castros, el puerto y Sada
17 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Tiene que salir, aunque sea con el plástico». Y salió. Pese a la lluvia, la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, hizo su recorrido tradicional desde la iglesia de San Jorge hasta el puerto rodeada de unos 300 fieles. La Salve Madre la despidió de la iglesia. Y la Salve marinera, interpretada por la coral de la Casa del Mar, la recibió en el puerto. Todo ello entre bombas de palenque, tambores y cornetas, estallidos de emoción («¡Viva la Virgen del Carmen!», gritaba una mujer obtenido la respuesta de grupo como un sonoro «¡Viva!») E incluso alguna lágrima, como la de una turista francesa, embriagada por la devoción.
Protegidos por paraguas, en el palco se reunieron diferentes autoridades militares y religiosas. El capitán de navío de Ferrol Juan Miranda reivindicó la figura de la Virgen «en estos tiempos de laicismo» pidiendo a los congregados: «Nunca hay que ser neutrales en la defensa de nuestros valores cristianos».
Al acto asistió también el concejal de Medio Ambiente, Enrique de Salvador, que destacó que Virgen del Carmen había sido «guía y estrella de cientos de coruñeses». Pidió en su ofrenda que iluminase a todos los vecinos y «sobre todo, a la nueva corporación municipal» para realizar correctamente su trabajo.
Tras las intervenciones y una interpretación del Ave María a cargo de una soprano, los cofrades llevaron la imagen de la Virgen en brazos hasta el barco, que emprendió la tradicional travesía lleno de personas.
Tampoco acompañó el tiempo en Sada. Tras la misa, que tuvo lugar a las seis, arrancó la procesión en unas circunstancias similares a las de A Coruña. Una decena de barcos del cerco y numerosas embarcaciones a mayores participaron en esta ofrenda a la Virgen. El Nuevo Chono fue el barco encargado de llevar a bordo la imagen.
Todas las embarcaciones se situaron formando un círculo en torno este barco que llevaba a la patrona para realizar la ofrenda lanzando flores al mar. Los vecinos resaltan que siempre acuden a una procesión que los marineros de Sada aguardan ansiosos durante todo el año.
Debido a la lluvia hubo que extremar las precauciones para evitar caídas. Muchos de los asistentes recordaban que el año pasado se produjeron varias.
Por la mañana también tuvo lugar en los Castros otra procesión, que recorrió las calles del barrio. Entre los asistentes, más de 200 personas, estuvo Carlos Negreira. Todos siguieron el recorrido bajo un gris amenazante, que al final no llegó a romper en lluvia.
«Nunca hay que ser neutrales en la defensa de nuestros valores cristianos»
Juan Miranda