13 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Consenso y diálogo fueron dos de las palabras más repetidas en la toma de posesión del nuevo presidente de la Diputación, Diego Calvo. El nuevo presidente prometió ahorrar en lo superfluo para conseguir que todos los habitantes de la provincia tengan las mismas oportunidades. Su ilusión es tal que llegó a asegurar que nadie dudará de la utilidad del ente provincial dentro de cuatro años. De su trabajo y acierto dependerá la validez del pronóstico.