Iberia canceló tres vuelos y Vueling uno, y hubo retrasos y desvíos
29 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Causas operativas alegaron los comandantes de Iberia y la misma disculpa les sirvió a los pilotos de Vueling para justificar los problemas surgidos ayer en varias de sus conexiones con el aeropuerto de Alvedro. Y es que en la terminal coruñesa se vivió un auténtico caos desde primera hora de la mañana hasta pasadas las siete y media de la tarde.
La primera incidencia surgió en el vuelo de Iberia 0514 Madrid-A Coruña. El avión no iba a despegar hacia Alvedro. Juan Carlos fue uno de los afectados: «Solamente nos dijeron que el vuelo quedaba cancelado por causas operativas. A algunos nos fueron reubicando en otras conexiones, no sin antes tener que protestar en los mostradores de Iberia», indicó.
Y al no llegar ese avión a la terminal coruñesa, pues tampoco pudo hacer el viaje de regreso a la capital de España. Se trataba del vuelo de Iberia 0519, que debía de despegar a las 9.30 horas. La compañía también reubicó a María Isabel en otro vuelo, «pero me fastidió una reunión de trabajo que tenía programada al mediodía en Madrid». A esta pasajera le dejaron entrever «que los pilotos de Iberia están llevando a cabo una huelga encubierta».
Y después de los problemas de la propia compañía llegaron el viento y las nubes bajas. Soplaban veinte nudos de cola y cogió al avión del vuelo de Barcelona, Vueling 1290, tomando tierra en Alvedro. El comandante abortó el aterrizaje y de dirigió a Santiago: «Nos dijo que prefería ir a Lavacolla y no dar vueltas en el aire y gastar combustible», manifestó Paula, una pasajera. Ese mismo avión tuvo que despegar desde Santiago hacia hacia Ámsterdam. «Tenía que volar a Venecia a la una de la tarde, y si llego, lo haré a las siete y media», se quejó un pasajero. Y lo mismo le ocurrió al vuelo de Iberia 0518 procedente de Madrid. Su conexión de retorno también despegó desde Lavacolla.
Cuatro horas de espera
Al mediodía el viento se calmó y volvieron los problemas operativos de las compañías. Así, el vuelo de Iberia 0512 procedente de Madrid que tenía que aterrizar a las 12.50 horas lo hizo a las tres de la tarde, y su regreso, previsto para las 13.30, despegó hacia Barajas a las 15.30 horas.
Más tiempo de demora sufrieron los pasajeros del Vueling 8375, que aterrizaron en Alvedro a las 18.30, cuando debían hacerlo a las 14.30. La conexión de regreso despegó con cuatro horas de retraso.