«En mi casa todo es de Ikea menos una silla que heredó mi mujer»

La Voz

A CORUÑA

-Un clásico de las conversaciones sobre el entorno geográfico de Ikea son los atascos. ¿Cómo se ve el tema desde dentro de la tienda tras diez meses abiertos?

-Solo los hemos visto el primer sábado tras la apertura de Marineda City. Ese día tuvimos que cerrar los párkings a las dos de la tarde porque estaban llenos. Estábamos preparados para que esta situación pasase más días, pero solo ocurrió esa jornada. También hay que recordar que el centro comercial tiene 6.500 plazas de aparcamiento, y solo Ikea tiene 1.171. Tenemos la misma capacidad, por ejemplo, que la tienda de Oporto, que tiene el párking en superficie.

-Otro punto de polémica en la ciudad. ¿Qué le diría a las pequeñas mueblerías de la ciudad?

-Desde un comienzo dije que donde crece Ikea, crecen otros negocios alrededor. ¿Cuántos pequeños comercios hay en Marineda, por ejemplo?

-El 25% de los locales están ocupados por pequeños empresarios, según la gerencia.

-Claro, nosotros no matamos todo a nuestro alrededor. El negocio del mueble es parecido al de la moda. Como cliente me dirijo a Ikea porque me gusta, pero también puedo elegir otras marcas. El cliente es el que elige. Yo también me inspiro viendo otros comercios de muebles.

-¿Qué porcentaje de muebles son de Ikea en su casa?

-El 99,9%. Tengo una silla diseñada en Suecia que heredó mi mujer.

-Su mujer es sueca.

-Sí. Ahora está aprendiendo el idioma. Le servirá para cuando vayamos de vacaciones a Uruguay (risas).