El Agra quiere más verde

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El barrio más poblado de la ciudad reclama atenciones

17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Además de ser el más densamente poblado (617, 7 habitantes por hectárea, casi el doble que el segundo de la lista), el distrito 6 acoge la mayor diversidad racial de la ciudad. El barrio que en los sesenta y setenta despegó gracias a la llegada masiva de inmigración procedente del mundo rural, es ahora el principal receptor de extranjeros en A Coruña. «Á xente ao principio lle pode chocar, pero en xeral hai unha boa integración no barrio», sostiene Carlos Suárez, el presidente de la asociación de vecinos. «Ás veces parece que se queren cargar as tintas con iso -continúa-, pero a verdade e que no pasado había mais conflitos no barrio dos que pode haber agora».

Este distrito que, según datos del 2008, reúne a 28.000 habitantes presenta un diagnóstico en el que coinciden casi todos sus residentes: mucho cemento, poco verde. «A única praza que temos é a das Conchiñas e teño dúbidas de que a iso se lle poida chamar zona verde», indica Suárez, que apunta a la zona del Observatorio como lugar ideal para el pulmón del barrio: «Non queremos unha urbanización e máis pisos, queremos unha gran zona verde que estaría nun lugar privilexiado polas súas vistas e que culminaría a calle Barcelona».

El otro gran problema es compartido: el tráfico y la dificultad para aparcar. Para lo primero, se suspira por la finalización de la tercera ronda. «A ronda de Outeiro e a de Nelle soportan una presión de tráfico moi grande, que a posta en funcionamento da terceira ronda reduciríao significativamente», sostiene Suárez. Respecto al tráfico culpa a la política inmobiliaria de las últimas décadas que «nunca zona con tanto inmoble como a nosa se permitiu edificar aínda mais e, en moitos casos, sen incluír prazas de garaxe».

Comercio herido

El corazón del Agra del Orzán se encuentra en la calle Barcelona, calle comercial por excelencia y punto de reunión de los vecinos. Tampoco se libra de los efectos de la crisis. Los bajos cerrados se suceden tanto en ese vial como en las calles adyacentes y, entre los vecinos y comerciantes, se invocan a tiempos mejores. Como siempre, las nuevas áreas comerciales están en el horizonte, aunque también se señalan numerosas calles con las aceras muy deterioradas.

Respecto a las infraestructuras, se sigue demandando un centro cívico e instalaciones deportivas. La inauguración del Ágora, aunque se valora, no se siente, según el representante vecinal, como algo propio del barrio: «A xente entende o barrio dende a ronda de Nelle ata a ronda de Outeiro e o Ágora nos queda fora. É un espazo grande que nos da opción de uso para os veciños, pero creemos que sendo un barrio tan poboado e no que vive tan xente, iso deberíase reflectir nunha maior inversión por parte do goberno municipal. Non é lóxico, por exemplo, que non teñamos nin unha biblioteca nesta zona. Deberían investir mais cartos aquí».