El PSOE pide una mayoría suficiente, el PP que gobierne el más votado y el BNG, esperar
16 may 2011 . Actualizado a las 11:55 h.Todas las encuestas publicadas hasta el momento arrojan un mapa político municipal sin mayorías absolutas, con lo que el primer paso de los partidos será articular un gobierno local capaz de dirigir los destinos de la ciudad los próximos cuatro años. Ese fue uno de los ejes fundamentales del debate organizado por La Voz, en el que se dieron cita las cinco fuerzas políticas con posibilidades de entrar en la próxima corporación municipal y al que faltaron los cabezas de lista del PSOE, Javier Losada, y del PP, Carlos Negreira, por decisión propia.
Solo el PP descartó el pacto con cualquier otra fuerza. «Nosotros nos comprometemos a que gobierne la lista más votada y pedimos a las demás fuerzas que hagan lo mismo», dijo Julio Flores, número tres de la lista de los populares a la alcaldía.
El resto de fuerzas políticas se mostró abierta a la posibilidad de establecer alianzas poselectorales. Así lo avanzó Carlos Marcos, cabeza de lista de Unión Coruñesa, para quien «los pactos son inevitables, porque no habrá mayorías». Y también dejó claras sus intenciones: «En ningún caso pactaré con el BNG ni con Javier Losada, porque es el que nos ha traído hasta situación de crisis y falta de liderazgo. Con el resto, habrá que ver los programas».
Xosé Manuel Carril, candidato del BNG, respondió de inmediato que «eu tampouco pactarei con Unión Coruñesa», aunque prefirió esperar a después de las elecciones para exponer su estrategia. «Este é o momento de que cada partido expoña o seu programa e de que fale a cidadanía nas urnas o 22 de maio, e despois xa veremos onde está cada un e que faremos, porque o contrario é usurparlle a soberanía a cidadanía», defendió.
César Santiso, líder de Esquerda Unida-Os Verdes, que en la precampaña aseguró que no entraría en el gobierno local si obtenía representación, modeló su discurso hacia una posición más abierta: «No habrá problemas para llegar a acuerdos siempre que se respeten nuestros principios, que pasan por el aumento de la eficacia y la transparencia municipal, donde se permita a todos los ciudadanos visualizar la totalidad de la información de su Ayuntamiento con una clave, como se hace con las cuentas bancarias o muchos otros documentos».
Mar Barcón, número 4 de la lista socialista, indicó que «el PSOE se presenta con la responsabilidad de luchar por seguir liderando esta ciudad y queremos conseguir una mayoría suficiente para seguir haciéndolo garantizando la gobernabilidad. Luego, tras las elecciones, ya se verá». Barcón también pidió coherencia al PP con su mensaje sobre la lista más votada: «En la comisión que estudia la reforma de la Ley Electoral no propusieron nada sobre la lista más votada y en Muros o Canarias han apoyado a listas que no son las más votadas. Hace falta un poco más de coherencia», remachó Barcón.
Marcos pidió el voto para Unión Coruñesa, porque «los grandes partidos tienen esquemas similares en los que hurtan el debate a los coruñeses, con la ausencia de sus líderes en debates como este, para no decir lo que piensan, y porque garantizamos que seremos implacables en la defensa de los intereses de la ciudad».
Santiso defendió la utilidad del voto a Esquerda Unida, «porque queremos una mayoría social en la que lo importante sean los ciudadanos y no el capital, los servicios públicos de calidad y no las privatizaciones y porque creemos en la democracia participativa, porque otra política es posible».
Carril reclamó los votos de los coruñeses, «porque non todos somos iguales e o Bloque pensa máis nos intereses das personas que nos dos bancos e os mercados». El representante nacionalista recordó uno de sus lemas de campaña para insistir en que «o voto útil para a esquerda real é o nacionalista».
Por su parte, Julio Flores advirtió que el PP «es el único que se presenta con un proyecto definido, que no va a tener que negociar con nadie más que los coruñeses y que incluye ofertas de pactos a todos los partidos y a todos los ciudadanos en materias como las infraestructuras, el área metropolitana y la inclusión social, para que la ciudad vuelva a liderar el futuro con una estrategia definida».
Mar Barcón apeló a la importancia de los próximos cuatro años como la fase en la que consolidar «la modernización más importante en la historia de la ciudad» y recordó que «apostar por Javier Losada como alcalde es apostar por seguir siendo el referente en Galicia en campos como el económico o los servicios sociales».
Barcón también se refirió a las diferencias entre los modelos de «la derecha» y el PSOE para comparar el trabajo que ha hecho el gobierno autonómico de Alberto Núñez Feijoo con el que, según su opinión, haría Carlos Negreira en María Pita. «Los coruñeses están contentos con su ciudad, con la apuesta por la cultura, el deporte, las personas... y es un gobierno socialista el que piensa en esas prioridades», afirmó.
Tensión por el topónimo
El debate entre los cinco representantes políticos fue ordenado y con escasas interrupciones. Uno de los momentos más tensos fue el de los reproches de Carlos Marcos al PP y al PSOE por su «hipocresía» en el tema del topónimo y, sobre todo, por la decisión de Fernando Rodríguez Corcoba de abandonar la carrera electoral. «No sé cómo aceptan el retorno de una persona que les ha insultado y dicho que son la derecha más cavernícola. A saber lo que le habrán prometido», apuntó Marcos.
Julio Flores negó la mayor. «Corcoba no se integra en el PP, sino que ha comunicado a la junta electoral que se retira y que votará al PP. Pero usted, señor Marcos, debería saber algo más, porque hace cuatro años se alió con usted y se escapó corriendo. Usted sabrá por qué», le respondió el popular al representante de Unión Coruñesa.
«Ah, o sea que no se integra en el PP, eso es interesante que lo matice. O sea, que no lo incorpora el PP», contestó Carlos Marcos. «No, no se incorpora al PP, puede usted estar tranquilo», le reiteró Julio Flores.
Sobre el topónimo, Mar Barcón bromeó que «como los cinco minutos de Negreira sean como los 45 días de Feijoo contra la crisis es para echarse a temblar, porque a lo mejor nos acabamos llamando Albacete».