El conflicto entre la inmobiliaria Juan Pérez Paz S.?L. y los promotores de la Casa das Atochas empezó en el mes de marzo del 2008. Entonces, varios jóvenes accedieron al inmueble que estaba deshabitado. Su idea era la de convertirlo en un centro cultural autogestionado al estilo de los gatxetes del País Vasco.
Los propietarios del inmueble denunciaron los hechos en cuanto lo supieron. El mismo día, agentes de la Policía Local se presentaron en el lugar y levantaron acta. Días después, la inmobiliaria interpuso una denuncia, acusando a los okupas de un delito de usurpación.
El procedimiento arrancó tras la denuncia, pero por causas no imputables al juzgado actual estuvo paralizado durante varios meses. En verano del 2010 se tomó declaración a las partes y en noviembre del 2010 el Juzgado de Instrucción número 5 dictó una orden de desalojo urgente. Estaban obligados a dejar libre la vivienda antes del 9 de diciembre. Los okupas no lo hicieron y, mientras seguían programando actividades con total normalidad, interpusieron recursos en instancias superiores.
Finalmente, la justicia dio la razón a la inmobiliaria y ayer se hizo efectivo el desalojo. Mientras, el procedimiento penal continúa adelante con dos imputados, según explicó la defensa de la inmobiliaria.