Piden a 4 niños que paguen el muro de un parque de O Burgo abandonado
10 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Hace muchos años que el campiño da chave dejó de tener buena presencia. Sigue ahí, pero hecho trizas. Apenas nadie juega a la chave, los bancos están rotos, las paredes cubiertas de pintadas -alguna alude a la gestión de Fraga cuando era presidente de la Xunta-, y el muro que lo flanquea ha perdido por el camino buena parte de sus bloques.
Esto que en su día fue una diminuta área deportiva está frente a la Casa da Xuventude de O Burgo. Muy deteriorado, los vecinos de la zona dan el parque por enterrado. No los menores, que sí vieron en esa área un lugar para charlar, «siempre sentados en el muro porque a los bancos les falta el respaldo». En esa postura estaban cuatro niños de 14 años el pasado 4 de marzo cuando por allí apareció una patrulla de la Policía local de Culleredo. Los agentes sorprendieron a los chavales sobre el muro y los identificó. Ahí quedó la cosa.
Pero pasaban los días y, cuando los menores ya se habían olvidado del asunto, llegó a sus padres un requerimiento del Juzgado de Menores en el que se les informaba de que tenían que presentarse en esas dependencias en calidad de detenidos bajo custodia de sus tutores. A todos ellos se les acusa de destrozar el muro y se les exige el abono de los arreglos que sean necesarios.
El dinero ya está fijado. Por allí fue un perito y cifró en 1.750 euros la cuantía de los trabajos que habrá que hacer para reponer «un muro que ya estaba completamente roto y que, además, suponía un peligro para los niños que allí acuden», según denuncia el padre de uno de los menores, que dice no entender «cómo se puede responsabilizar a unos niños de los destrozos de un muro que lleva así años, en estado de semiabandono, solo porque tuvieron la mala suerte de que el día en que pasaron unos agentes, nuestros hijos estaban ahí».
El concejal de Deportes de Culleredo, Bernardo Peiteado, lamenta un hecho que «está en manos del Juzgado y que es la Fiscalía de Menores la que reclama, no el Ayuntamiento, que procedió correctamente, identificando y enviando el atestado al juzgado».
Insisten en que no lo rompieron
Son los tribunales los que ahora tienen la última palabra. Los menores insisten en que ellos no rompieron absolutamente nada, que aquella tarde se encontraban sentados en el muro «porque en los bancos no se puede, al estar rotos», cuando llegaron los policías municipales. No quieren que sus padres tengan que pagar por algo «que hicieron todos los jóvenes de O Burgo en diez años».
«Es la Fiscalía de Menores la que reclama, no el Ayuntamiento de Culleredo»
Bernardo Peiteado