El balón de oro viaja en Mercedes

La Voz

A CORUÑA

Tras fichar por el Inter, Luis Suárez compró en Galicia un modelo descapotable

08 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En 1963 Luis Suárez era uno de los futbolistas de moda en Europa. Solo tres años antes había recibido el Balón de Oro y aspiró a reeditarlo en las temporadas siguientes. Por aquel entonces, el coruñés militaba en el Inter de Milán, pero no perdonaba ningún período vacacional sin acudir a su ciudad natal, que en el 2010 le dedicó numerosos homenajes al cumplirse el medio siglo de su Balón de Oro, el único que posee un jugador nacido en España.

Llevaba ya dos temporadas en Italia cuando le llegó el turno de renovar vehículo. La afición y el Inter le conminaban a consumir un coche de fabricación nacional, pero Luis Suárez recuerda que apostó por la calidad. «Me compré un Mercedes y en un concesionario de A Coruña», matiza el ex futbolista desde su residencia de Milán. Era su medio de locomoción no solo para acudir a los entrenamientos, o a las «escapadas a Suiza», sino también para viajar a su país en verano. Su voluminoso Mercedes-Benz era un 220 SE. «Le llamaban popularmente pagoda porque se podía sacar la capota», señala. Asegura que el vehículo nunca le dio el más mínimo problema en los cuatro años que lo disfrutó. «Iba fenomenal, no tenía ni una sola pega, era una maravilla de mecánica y comodidad», recuerda Luis con un inconfundible acento que delata sus orígenes.

Más problemas le proporcionó la matrícula, una larga serie de números interrumpidos por la letra Z que despistó a más de uno. «Era una matrícula turística que me dio más de un disgustillo -apunta Suárez-; en la frontera de Italia me avisaron más de una vez de que si yo vivía en el país tenía que poner una placa nacional. Al final acabé cambiando de coche y esta vez sí me compré un vehículo italiano. Pero nunca me he olvidado de aquel Mercedes».