El turismo empezó a arder alrededor de las diez y media y se calcinó a pesar de la intervención de los bomberos
08 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Vi que salía humo pero al principio pensé que sería del tubo de escape». Esto explicaba, entre sollozos, la conductora del vehículo que se incendió minutos después de las diez y media de la mañana de ayer. La mujer bajaba por la ronda de Nelle, hacia Cuatro Caminos, a la altura de la iglesia de San Pedro de Mezonzo. El humo se fue haciendo más intenso y la conductora se paró, «apagué el coche» y se quedó, muy nerviosa, de pie en la medianera.
En la parte delantera del vehículo, unas gruesas lágrimas de fuego procedentes de la parte de abajo del motor iban iban cayendo en el asfalto. El conductor de un todoterreno paró su coche a unos metros de distancia y mientras él avisaba a la policía, la mujer que le acompañaba trataba de calmar a la conductora que estaba llamando a su hijo: «¡Está ardiendo todo! ¡Todo!», le decía entre lágrimas.
Un vehículo de la Policía Nacional llegó al lugar, que se fue llenando de curiosos. Los coches seguían circulando por el carril de la derecha hacia Cuatro Caminos.
El reguero de fuego en el suelo se fue haciendo mayor, mientras los agentes cortaban el tráfico. También le explicaban al hombre que había socorrido a la conductora que el extintor del vehículo policial no servía para apagar el fuego, que en esos momentos ya estaba empezando a afectar a buena parte del motor.
El aumento de las llamas, que empezaron a propagarse también por el interior del vehículo, coincidió con la llegada de otras dos patrullas policiales, una nacional y otra municipal, así como una dotación de los bomberos. Tras varias pequeñas explosiones de las ruedas delanteras y de alguno de los faros, los bomberos apagaron primero las llamas y luego abrieron el capó del vehículo para extinguir totalmente el incendio.
En pocos minutos los carriles de subida desde Cuatro Caminos quedaron restablecidos, mientras la Policía Local habilitaba uno de los de bajada. Momentos antes de las once de la mañana una grúa municipal retiraba el vehículo incendiado, mientras el hijo de la conductora llegaba al lugar y tranquilizaba a su madre. La mujer había comentado antes que tenía algún problema de corazón, si bien aseguró que se encontraba bien, aunque sin acabar de creerse lo ocurrido al ver su coche calcinado.