El proceso de reversión de terrenos dispara las disputas entre las partes
04 mar 2011 . Actualizado a las 11:29 h.Hace casi veinte años que se empezó a hablar del proyecto del parque Ofimático. 346.000 metros cuadrados que en un primer momento iban a acoger un polígono de oficinas y que ante la fuerte demanda de vivienda y la situación de los terrenos, en la puerta de acceso a la ciudad, se rediseñó para convertirlo en una macrourbanización de 2.420 viviendas, la mitad de ellas protegidas. A los propietarios originales del suelo no les convenció el cambio. Argumentan que les fueron comprados bajo amenaza de expropiación y a un precio mucho más bajo del que hubiesen percibido de saber que el resultado final serían viviendas. Así lo avala la Justicia, que obliga a la Xunta a devolverles el terreno, en un proceso de reversión que no contenta a ninguna de las partes.
Las cooperativas lucharán para no perder sus terrenos. Tres cooperativas prevén levantar edificios en el Ofimático, en los terrenos que adquirieron en el 2009 al Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), que ahora tiene que ofrecerles a sus propietarios originales la reversión. Ante el temor a perder el suelo donde levantarán sus viviendas, los 300 socios de las cooperativas se reunieron esta semana en asamblea para exigir a la Xunta que aclare los claroscuros del proceso. Exigen que se indemnice en efectivo a los reversionistas para poder mantener los terrenos y, con ello, su proyecto. Si no, amagan con abrir una nueva vía judicial en el proceso, reclamando en los tribunales los daños y perjuicios por no poder construir sus viviendas. También reclamarán ser resarcidos si finalmente no pueden acceder a las ayudas oficiales a la vivienda protegida, por entender que las pierden por la falta de agilidad del Ayuntamiento en el registro de las fincas.
La incógnita de los reversionistas. La clave del futuro del Ofimático está en los propietarios originales. La Xunta empezará a enviarles las cartas ofreciendo la reversión de las parcelas la semana que viene. Algunos no están conformes en la forma en que la Xunta quiere resolver el proceso y preferirían una indemnización económica, aunque hay voces que dan por seguro que optarán en masa por recuperar los terrenos, puesto que el valor que podrían sacar por ellos es mucho mayor. No descartan, incluso, apuntarse a los recursos que impugnan la reparcelación del parque para intentar cambiar la calificación actual de estas parcelas, que les obligarían a levantar viviendas protegidas, con menor beneficio económico para los promotores. La decisión que tomen finalmente marcará el proceso.
Los promotores piden parar la urbanización. No solo los cooperativistas podrían perder el suelo durante el proceso de reversión. En la misma situación están algunas empresas promotoras que también adquirieron terrenos al IGVS. Pero, entre el colectivo de los promotores, la preocupación es otra. Quieren parar a toda costa el proceso de urbanización de los terrenos. Para ello, optaron primero por buscar la colaboración con el Ayuntamiento y luego por abrir la vía judicial. Presentaron un recurso contra el pliego de condiciones aprobado por Urbanismo para la urbanización y solicitaron su suspensión cautelar. Entienden que comenzar las obras sin saber aún a quién se le girarán los recibos, por un montante total de 44,8 millones de euros, es una temeridad. Por eso, piden, al igual que esta semana lo hizo la Xunta, que se espere a que concluya el proceso de reversión para dar comienzo a las obras.