El mar de fondo azotó ayer la península coruñesa sin causar incidentes, según Protección Civil
16 feb 2011 . Actualizado a las 13:23 h.Las olas batieron ayer con fuerza la costa coruñesa durante todo el día, especialmente coincidiendo con la pleamar, sin que se produjesen incidentes importantes. El dispositivo preparado por Protección Civil para afrontar la alerta roja en el mar se levantó en la zona de las Esclavas ya las cuatro y media de la tarde -una vez pasado el momento de la marea alta-, aunque las patrullas de la Policía Local siguieron recorriendo el paseo marítimo como medida de precaución. Media hora después se retiraron también las cintas que prohibían el acceso a las playas, lo que, acompañado de una mejoría del tiempo (ya se abrían claros entre las nubes), hizo que muchos coruñeses se acercasen a los arenales y a puntos elevados como la zona de la Torre para ver el oleaje. Granizo El momento más complicado se vivió entre las tres y media y las cuatro y media de la tarde, a causa de una intensa tormenta que formó algunas balsas de agua en las carreteras. Además, la lluvia llegó acompañada de aparato eléctrico y de una granizada que se prolongó durante varios minutos. El jefe de Bomberos y Protección Civil, Carlos García Touriñán, explicó que a pesar de la espectacularidad de las olas, la influencia del temporal en la ciudad «apenas fue significativa». «Se puede decir que fue como un día de invierno desapacible», concluyó el responsable de los servicios de emergencias.