Cultiva su afición al tablero mientras atiende el negocio
24 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El peor momento de la historia para montar un bar. Sería una de las conclusiones que se extrae de una conversación con Héctor Cañete, presidente de los hosteleros gallegos. ¿Razones que esgrime el coruñés? El fin del efecto Xacobeo, la brutal subida de la luz ?la hostelería paga facturas muy altas?, la normativa antitabaco, y, en general, una crisis económica que golpea muy duro a sectores que viven de gastos optativos, entre los que se encontrarían tomarse una caña o salir a cenar. Su gran afición al ajedrez le puede servir para montar estrategias que sirvan para que los diversos locales que tiene abiertos en la ciudad no sufran económicamente. A nivel colectivo, Cañete está intentando obtener de la Xunta el permiso para que la hostelería pueda albergar terminales de apuestas on line. Sería un posible alivio económico tras tantos palos. Héctor mueve pieza en el tablero dialéctico.
¿Desde cuando está detrás de una barra?
Hace diecinueve años. Tenía también diecienueve años. Trabajaba en las piscinas de la Xunta. Lo monté junto a Emilio Ron. Fue el primer Boulevard en la calle Páramo. Simultaneé los dos trabajos hasta los 27.
De todos los locales que ha tenido ¿cuál es el más complicado?
La noche es muy difícil. Además es un modelo que está agotado, porque los jueves han desaparecido, y ahora los viernes funcionan como los antiguos jueves. Sólo se trabaja dos días a la semana. Además, la gente va a horas muy tardías y muchos ya con una gran carga de alcohol. Y no consumen. La ley del tabaco le dará la puntilla, porque por el día fuma el 30% de la población, pero por la noche es el 70%.
¿Cómo está el nivel hostelero en A Coruña?
Pues no hay renovación, y eso provoca que disminuya la hostelería de calidad. En Vigo, por ejemplo, mucha gente se va a cenar y a tomar unas copas. Incluso pernoctan allí. Aquí eso no pasa. Vigo está por delante en la actualidad. Lo percibo sobre todo desde que tengo la visión global que me da presidir a los empresarios de hostelería de Galicia.
Compatibiliza su afición al ajedrez con el bar.
Sí. En el Boulevard de la calle Rubine se juega mucho al ajedrez. Yo juego muchas partidas por Internet.
Alcohol y ajedrez parecen incompatibles.
(Risas). Me imagino que son dos aficiones que no se llevan bien, pero yo en el bar tengo incluso un maestro internacional que juega en el bar a través del ordenador, pero bebe coca-cola.
Volviendo al alcohol, un empresario con muchos locales de hostelería nocturnos me dijo que uno de los secretos de su triunfo era no tomar alcohol ni drogas. Compraba negocios de los que no seguían esa máxima.
La hostelería tiene otro detalle peligroso que es trabajar con efectivo. No puedes tocar el dinero de la caja al final del día. Hay que ser muy organizado y pensar en periodos de meses.