Acariciando a las serpientes

Javier Becerra
JaVIER BECERRA A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

En teoría tienen más miedo los niños que los adultos. Eso en teoría, porque la práctica a veces desmonta esa premisa. Por ejemplo, ayer en el espectáculo Tropicalmundo. Cuando Emilio Anegini, el responsable del show, instaba al público a que pasase su mano por la piel de una serpiente pitón, muchos adultos se lo pensaron dos veces. «No se preocupen, les garantizo que la serpiente no muerde a las mujeres», indicaba Anegini. Los niños no se amedrentaron y, uno a uno, pasaron su mano por la piel rugosa del reptil. A los padres la cosa les seguía dando cierto repelús.

Era la primera función de exhibición de Tropicalmundo. Procedente de Roma, se trata de una suerte de zoológico ambulante que funciona de ciudad en ciudad. Desde el jueves está instalado en el Ventorrillo, en la calle Alcalde Jaime Hervada y allí se pueden ver de todo. Iguanas, puercoespines, halcones, cocodrilos, tortugas, búhos y hasta un pequeño tiburón forman parte del elenco de especies.

Pero lo más celebrado sin duda es la acción. Durante unos 40 minutos, Emilio Anegini explicó a padres y niños las características de los bichos que iban apareciendo en el escenario. Los primeros «Ohhhh» llegaron con un caimán. «No muerde porque le damos comida, que si no podía comerse a una persona», explica el italiano ante el asombro general. Luego salió un cocodrilo y lo mismo. Los rostros de admiración se multiplicaron.

No fue nada cuando hizo una advertencia «Aviso al público, puede que haya gente que tenga fobia al siguiente animal que voy a mostrar». Y ante el pensamiento de que podía salir una tarántula, hizo una confesión. «No, que esas me dan miedo hasta a mí». Entonces el ayudante de Anegini salió con la pitón blanca. «Es una mutación albina, que se da en granjas», explicó. Posteriormente, apareció otra sin problemas de pigmentación y los flashes de las cámaras compactas no dejaron de funcionar.

Aparte de los reptiles, el espectáculo de Anegini cuenta con otro punto importante en las aves. La más impactante, un águila pescadora de Chile. Su aparición en la carpa fue espectacular, ya que voló prácticamente al nivel de las cabezas de los espectadores. Las exhibiciones son los viernes y sábados a las 17 y 19 horas y los domingos a las a las 12.30, 16.30 y 18.30.