Los vecinos de los números 61-63-65 denuncian el estado de la calle
21 ene 2011 . Actualizado a las 15:46 h.Hace veinte años que residen en Antonio Ríos, y desde entonces no han escatimado en esfuerzos para transformar la zona en un lugar habitable, porque según señalan tiene «muchas carencias». La principal: los accesos. Concretamente, los vecinos que residen en los números 61-63-65 denuncian que se sienten atrapados por las escaleras nada más salir de sus portales.
Santiago Sobrino, del número 63 y padre de un niño pequeño, explica que solo puede salir con la silla a través del garaje. «Solo hay escaleras y no puedes pasar ni con los carritos de bebés, ni discapacitados, ni una ambulancia ni un servicio de emergencias». Hace cinco meses, Santiago Mencía, de 80 años, estuvo ingresado varios días en el hospital como consecuencia de una caída en las escaleras. «Me hice daño en la cabeza y en los brazos», explica. Señala que al igual que él, otros vecinos mayores también han tropezado en las inmediaciones. «Ayer mismo ?comentó hace algunos días? se cayó una señora». Antes estas situaciones, reclaman que instalen una barandilla como medida de seguridad.
Barandillas
Otra de las reclamaciones es el estado en el que se encuentran las inmediaciones. «Está completamente abandonado, enfrente es monte», apunta Sobrino, que ya ha enviado reiteradas peticiones al Ayuntamiento para que arreglen la zona. «Al principio me decían que lo harían cuando se construyese el polideportivo del Castrillón, pero la obra se ha retrasado, y nosotros seguimos igual». Denuncian que un tramo de la calle de Antonio Ríos todavía no ha sido abierto, a pesar de que el Ayuntamiento «nos los prometió hace veinte años, cuando construyeron estas casas».
Según el Ayuntamiento, la zona está dentro un polígono urbanístico, por lo que depende de su desarrollo, y señalan que «estuvo parado por diferencias entre los propietarios».