«Decir no a ampliar Alvedro es como intentar ponerle puertas al campo»

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Destaca que alargar la pista del aeródromo «sirve para que la ciudad esté en el mapa» y advierte que la competencia del AVE «nos obligará a ajustar la oferta»

09 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Manuel Ameijeiras (A Coruña, 1949) cumple su segundo año como director general de Aviación Civil, cargo desde el que ha tenido una influencia directa en la aceleración del proceso de ampliación del aeropuerto de Alvedro, siguiendo las instrucciones del ministro de Fomento, José Blanco. «La ampliación era una asignatura pendiente de la ciudad de la que se van a beneficiar cientos de miles de gallegos», afirma este ingeniero aeronáutico criado en la calle San Juan, que disfruta de su escaso tiempo libre con su mujer, sus dos hijas y sus pasiones deportivas: «El pedestrismo y la natación».

-¿Qué balance hace del proceso de ampliación del aeropuerto coruñés?

-Es una gran satisfacción personal haber podido participar en el proceso de redondeo de la capacidad operativa de Alvedro, que se situará en la primera línea de los aeródromos españoles en cuanto a capacidad de funcionamiento. Es una obra que permite atender una demanda que existe realmente en las tres patas que sustentan el desarrollo de cualquier infraestructura de este tipo. Así, hay clientes que buscan la oferta turística, que vienen por negocios o por atender trámites administrativos en la ciudad. Ya se han acometido muchas actuaciones, como el párking de aeronaves o el estacionamiento de vehículos. Y en breve se pondrá en marcha el estudio para la ampliación de la terminal siguiendo sus parámetros de siempre, un edificio funcional e integrado en el entorno.

-¿Cómo se justifica el recorte de la ampliación a cuatrocientos metros, en lugar de los quinientos previstos?

-Nunca hubo una cifra exacta de metros para la ampliación. Lo que sí está claro es que con los 2.340 metros disponibles una vez que se completen las obras, se garantizará la máxima seguridad operacional y se dará satisfacción a las necesidades de todos los aviones comerciales existentes en la actualidad. Cuatrocientos metros más son suficientes, porque, además, hay que tener en cuenta que se trata de una pista prácticamente al nivel del mar, con lo que las condiciones de sustentamiento de las aeronaves son mejores.

-Pero hay quien opina que es una obra innecesaria, como por ejemplo el alcalde de Culleredo.

-Entiendo que el aeropuerto atiende a usuarios que van mucho más allá de los confines de un municipio. El impacto de la obra beneficiará a cientos de miles de gallegos que se sitúan en el área de influencia de Alvedro. Y para atender las posibles molestias o perjuicios a unos pocos están las declaraciones de impacto ambiental y la evaluación, que servirán para neutralizar los perjuicios que puedan ocurrir, porque sabemos que ninguna gran obra de infraestructura es neutral con su entorno. Un aeropuerto competitivo significa estar en el mapa y más en una región periférica como es Galicia. Decir que no a la ampliación de Alvedro es como ponerle puertas al campo.

-¿Pueden esos reticentes torpedear el proceso de mejora del aeródromo coruñés?

-Viendo como se satisfacen todos los derechos de los expropiados y sus necesidades, entiendo que no. Agrademos el sacrificio que representa para unos pocos esta obra, pero la mayoría saldrá beneficiada.

-¿Será el AVE demasiada competencia para Alvedro?

-Tenemos las experiencias de ciudades como Sevilla, Málaga y Barcelona y somos conscientes de que va a haber que ajustar los servicios a la nueva oferta. Pero A Coruña seguirá a más de quinientos kilómetros de los centros de decisión y eso hará competitivo al aeropuerto.