Café «congelado» por la crisis

Gabriel Lemos A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La mayoría de los hosteleros de la ciudad optan por aplazar la subida de los precios, a la espera de que la clientela se adapte primero a la ley antitabaco

05 ene 2011 . Actualizado a las 12:01 h.

Con el cambio de año sube la luz, el gas, el transporte urbano, pero, de momento, no el café. Los hosteleros coruñeses prefieren sujetar de momento el precio de su producto estrella para no tensar más a una clientela ya en el aire por la ley antitabaco.

En un recorrido de 15 locales entre Cuatro Caminos y Riego de Agua, tan solo dos reconocían haber actualizado sus precios coincidiendo con el cambio de año. Es el caso del Coffee Shop, en Juan Flórez y en la cadena de cafeterías Veracruz. Detrás del mostrador del primer local, donde un solo costaba ayer 1,15 euros, cinco céntimos más que en Nochevieja, solo apuntaban que «con el año nuevo sube todo: la luz, el gas y también el café». En el Veracruz, Jose se afanaba en dar explicaciones de una subida que se produce tras dos años de precios congelados. Ahora, el 2011 se estrenó con un alza de cinco céntimos que solo afecta a los cafés: «Los desayunos, si antes costaban 1,70, ahora están a 1,75, solo subió la parte del café», explica el camarero. Y ¿cómo se lo toma la clientela? Pues, lógicamente, «protestan».

Si tan solo estos dos locales aplicaron las nuevas tarifas con el cambio de año, otras ultiman ya los cálculos para trasladar parte de las últimas subidas, tanto el IVA como la luz, al bolsillo de los clientes.

Es el caso del Sousantos. Allí el café costaba ayer 1,05 euros pero subirá en breve cinco céntimos. Y es que en esta cadena «esperamos siempre unos meses, nunca subimos los precios el primero de año», explicaba Jesús Sousa, que, como en el resto de locales que optaron por elevar sus precios, justifica la medida por las subidas que aplican los proveedores. Así, Fernanda Clemente, del cercano Piazza Affari, asegura que esperarán a ver cómo respiran los mayoristas para subir cinco céntimos los cafés.

En el Bob Dylan de Federico Tapia, Joaquín Pérez explica que de momento el cortado se queda en 1,05 pero «algo inventaremos, porque te sube la luz, ya subió el IVA y no se tocó nada». Lo que más nota de momento es la ley antitabaco, no tanto porque mermara la clientela como porque «si antes tomaban dos cafés ahora piden uno y lo apuran».

Resignados

Y luego, el batallón de los resignados, que son la mayoría y que prefieren aguantar los precios para no espantar a la clientela. Como el mítico Kirs de la calle Real, donde se mantendrá a 1,20 porque la prohibición de fumar ya les ha comido «por lo menos un 35% de los clientes» en una semana. Alejandro, de El Hispano es otro de los que está notando mucho la prohibición de fumar. «A esta hora debería estar completo y ya ves», apunta. ¿Solución? Congelar los precios.

El Delicias de Cuatro Caminos aguantará a 1,10, como el Oslo, el Calipso y el Café de Macondo, en San Andrés. Al frente de este último, Ángel explica que el café lleva congelado tres años y no prevén subidas. En este tiempo encarecieron otras cosas, aunque matiza que este «es un producto más justo de margen. Si la copa la subes de 4,50 a 4,70 no se nota tanto como en el café».

Hay otros que incluso se vieron obligados a bajar precios, como el Tortoni. Si en el 2010 se rebajaron 20 céntimos el café, estrenan el año con tarifas congeladas porque la estrategia les ha funcionado: «Poca gente tira más cafés que nosotros».