«Que no mareen, que la abran ya»

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La tercera ronda beneficiará a toda la ciudad, pero Los Rosales, el Ventorrillo, el Agra y Visma serán los más favorecidos. Por eso reclaman que entre en servicio cuanto antes

14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde el mirador de San Pedro de Visma la tercera ronda parece una carretera fantasma porque ni un coche circula por sus cuatro carriles. Solo se divisa a un viandante que, a pesar de la ausencia de tráfico, decide caminar por el arcén. También una pareja, parece dirigirse hacia Penamoa, donde el tráfico de drogas ha descendido pero aún no se ha erradicado.

Aunque ayer fue un día tranquilo en los dos primeros kilómetros de la tercera ronda, algunos vecinos de San Pedro de Visma aseguran que frecuentemente escuchan «ruidos extraños». Explican que las pandillas de chavales se reúnen debajo de los puentes y a veces arman algo de alboroto. También han sido testigos de carreras de motos porque, como dice un vecino de la zona, «esto es un buen circuito para ese tipo de cosas: se puede entrar fácilmente, no hay vigilancia y el firme está sin estrenar». Muchos se quejan de que esta vía siga cerrada y ocasione gastos vacíos a las administraciones. «Entiendo que es una obra no concluida ya que para ser operativa hay que conectarla al último tramo urbano, pero son ya muchos retrasos y las administraciones lo que tienen que hacer es coordinarse», explica Emilia, que vive al lado de la tercera ronda. También Asunción Rodríguez, de Los Rosales, reclama que se abra de una vez: «Sería una solución para el tráfico de toda la ciudad, pero sobre todo para Los Rosales».

La presidenta de la asociación de vecinos del Ventorrillo, Rosa Barreiro, también reclama más celeridad: «Lo que tienen que hacer es dejar de marear y que la abran ya. Es una necesidad imperiosa y ya acumula tres años de retraso». Asegura que las obras han permitido desmantelar Penamoa y que ya se nota un descenso en el trapicheo de droga. Pero como reclama Fernando Rivas, que trabaja en un taller mecánico, lo que hay que hacer «es abrir cuanto antes la carretera, para que los accesos a Bens no se colapsen cada dos por tres y pueda llegar al trabajo desde mi casa, en Perillo, algo más rápido». Ahora, si no hay atascos, tarda 20 minutos.