Un «fallo informático» deja sin agua durante varias horas a tres mil vecinos de Carral
A CORUÑA
Más de la mitad de la población del municipio de Carral se quedó ayer sin agua durante la mañana de ayer. Emalcsa, empresa responsable del suministro, apuntó que la causa no está en una avería sino en un fallo informático. «Fue un pequeño problema en el telecontrol, que interpretó que uno de los depósitos estaba lleno y no era así», indicaron fuentes de Emalcsa, que estiman que la falta de agua afectó a poco más de la mitad de la población de Carral. Una vez más, la hostelería fue la más afectada por este episodio. En varias cafeterías del centro de de la localidad recuperaban el agua cerca del mediodía. «Solo hemos podido preparar café de pota», señalaban. Los supermercados veían rebajar de sus estanterías las garrafas más grandes de agua, que los particulares compraban para poder desarrollar las actividades básicas del hogar, como desayunar o asearse. Si bien el agua volvió a la mayoría de los grifos antes del mediodía, las casas más alejadas del principal núcleo del Concello seguían sin suministro alrededor de la una. Así ocurrió en la mayoría de las viviendas de la parroquia de Santa María de Vigo. «Levamos sen auga desde as seis da mañá», señalaba Mercedes Vázquez Chas, quien también se aprovisionó con grandes garrafas «para facer a comida». Mercedes vive en el límite con el municipio de Cambre, también afectado por el corte de agua. De hecho, el colegio de Santa María de Vigo, que atiende a siete niños, no tuvo agua hasta poco antes de la una de la tarde. El fallo informático no alcanzó a la siguiente parroquia cambresa, Brexo-Lema. De fuga a error El alcalde de Carral, José Luis Fernández Mouriño, se percató en su propio domicilio a las siete y media de la mañana de que el agua no llegaba con fuerza. «Nese intre chamei ao concelleiro de obras e me dixo que estaban buscando a fuga. Logo xa me notificou que non había tal fuga, que era un erro informático», indica el regidor. El incidente ocurrió en una mañana de feria, pero el Fernández Mouriño asegura que «apenas afectou ás cafeterías». «Hai que lamentar ese erro no depósito, pero mellor así a que fose unha fuga porque o corte se podía ter prolongado por máis horas», manifestó el alcalde.