12 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Infante, natural de León, entró en la Agencia Estatal desde la central de Madrid en 1990. Tres años más tarde fue destinado a A Coruña. Desde entonces reconoce una evolución revolucionaria en la manera de trabajar de los meteorólogos. «Nosotros disponemos de los ordenadores más potentes y avanzados en cuanto a cálculo», explica. Las herramientas con las que comenzó a trabajar hace ya 20 años se pueden catalogar de «prehistóricas». «Pero a veces nos sacan de apuros porque los ordenadores también fallan», dice y cree que A Coruña es un reto. «Predecir aquí nos exige mucho más que en Murcia, seguro que mis compañeros de allí lo tienen más fácil que yo».