Los comercios cerrarán mañana dos horas antes y se van a echar a la calle para defender su futuro. Este grave problema afecta a toda la ciudad y es consecuencia de un gobierno municipal agotado que esta dando sus últimos coletazos. Durante este mandato municipal se han cerrado 2.000 comercios en nuestra ciudad y se han perdido 5.000 empleos; y la Federación de Comercio calcula que podrían cerrar otros 1.200 comercios durante el próximo año. Un coste inasumible para una ciudad donde el comercio y la hostelería son una de sus señas de identidad.
Los comerciantes tienen su propio diagnóstico: a la crisis económica negada por Zapatero se añade la marginación del gobierno municipal. Se han realizado obras mal planificadas sin diálogo previo y no existe una planificación turística eficaz. Además, el caos de tráfico, el deficiente transporte público, los accesos insuficientes y la eliminación de aparcamientos en superficie, dificultan aún más su actividad. En resumen, el bipartito municipal no ha sabido potenciar los recursos de la ciudad porque carece de un proyecto serio para La Coruña. Es hora de aplicar soluciones y conviene escuchar al sector: un trato equitativo para lograr que el comercio local sea competitivo, una política de obras que no imponga más barreras y, sobre todo, un Plan de Dinamización del comercio local, reiteradamente solicitado durante estos años por el Partido Popular.
Quienes sufren las consecuencias de una política que les ha llevado a echarse a la calle no entienden a un alcalde que promete ahora diálogo y ofrece migajas a 180 días de las elecciones municipales, cuando hasta ahora se ha mostrado insensible a sus quejas y las ha calificado como «chascarrillos». La buena noticia es que el comercio local se ha unido y, desde luego, el próximo jueves el Partido Popular estará a su lado. Solo queda trabajar para que, a partir del año que viene, haya un Gobierno municipal que tenga en cuenta al comercio local para planificar el proyecto de ciudad. El jueves trataremos entre todos de volver a encender la luz del comercio local y recuperar la confianza y la ilusión.