Los comerciantes de Alén Oulet esperan que el fin de semana los compradores planten cara al temporal y aumente la venta
09 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Alén Oulet abrió sus puertas en una jornada que se caracterizó por los fuertes vientos y la lluvia. Los visitantes más madrugadores llegaron a las 10 de la mañana y comenzaron el recorrido por los diferentes stands.
Henrique Tello alabó el trabajo de los promotores en la organización de este tercer oulet que se celebra en el Palexco. «É o resultado dun esforzo común, levamos moito tempo falando coa Federación de Comercio. Se non traballamos en equipo os actos non irían nunha dirección única. Temos moi claro que na economía coruñesa é un momento de crise. É unha medida moi importante porque no comercio temos que colaborar todos. Este ano investíronse 210.000 euros porque consideramos que é un escaparate para vender e ser coñecido. Ademais, hai que ter en conta o concepto de proximidade. Eu fun moi crítico cando fixeron as areas comerciais. Nós estamos do lado dun sector que o necesita», comentó el primer teniente alcalde. En esta edición participan setenta puestos en los que se pueden encontrar diversos artículos. Desde chaquetas de lana, sábanas, batas, zapatillas, calzado, gafas, abrigos de piel y todo tipo de complementos.
«Este año la cosa va un poco más lenta, supongo que en el fin de semana la gente se irá animando poco a poco. El tiempo no ayuda mucho y la crisis también se nota. No hay mucho dinero para gastar», comenta el dueño del puesto de Cume Norte.
María Vázquez se acercó a Palexco para dar una vuelta por la tarde. «Vine hasta aquí para ver lo que había. El año pasado había muchísima gente y casi no se podía andar por eso decidí venir el primer día por si luego había muchas aglomeraciones. Para mí, las mejores ofertas son las de zapatos. Este año me compré unos por 50 euros y el pasado también me llevé un par. Las cazadoras de piel también tienen buen precio porque están bastante rebajadas» comenta.
Aurora Boquete tiene un puesto de ropa para niños. «Es la primera vez que participo como vendedora en el oulet. Los vecinos de otros puestos dicen que las ediciones anteriores fueron muy buenas. Espero que este año sea igual o mejor», indica esperanzada. A media tarde se fueron acercando más visitantes a pesar de que no paraba de llover y la jornada no invitaba a salir de casa. Cristina Cupeiro fue con sus hijas. «Yo les compré unas botas y unos zapatos para ellas. Algunas cosas están muy bien, pero tiene que coincidir con tu talla», aclara.