Más metros para el parque de Oza

Elena Silveira
E. Silveira LA VOZ/A CORUÑA.

A CORUÑA

El Ayuntamiento pide la colaboración vecinal para localizar al dueño de un can que destrozó 4 veces un columpio infantil

07 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tan solo unos meses después de su inauguración, el parque de Oza ya acumula desperfectos por la acción de los vándalos. Entre estos malhechores está un perro de raza peligrosa que ya destrozó cuatro columpios infantiles. Según explicaron desde el Ayuntamiento, el dueño del can se dedica a fortalecer las mandíbulas de su mascota haciéndole morder el caucho del asiento e, incluso, algunos usuarios denunciaron que llegó a morder a una niña. Por ello el concejal de Infraestructuras, Esteban Lareo, hizo ayer un llamamiento a la ciudadanía para que colabore con la Policía Local en caso de que detecten conductas incívicas como esta. «La gente, en general, cuida el parque, pero siempre hay uno o dos individuos que se dedican a destrozar las cosas», lamentó el edil.

De hecho, el parque de Oza sufrió hace tres noches otro ataque vandálico: los ladrones robaron 200 metros del cableado eléctrico recién instalado en la nueva parte que ayer se abrió al público. El Ayuntamiento los ha vuelto a instalar, como también ha repuesto la puerta y el cambiador de bebés (en dos ocasiones) que hay dentro de los aseos automáticos del parque.

Esta relación de daños, sin embargo, no ensombreció el motivo de la visita de Lareo al parque de Oza. Ayer cortó la cinta para abrir al público otros 10.00 metros cuadrados de parque, delimitados por la ronda de Outeiro, el Montiño y la calle Montes. Una superficie que equivale, tal y como aseguró, a la plaza de María Pita.

Esta zona se suma a los 20.000 metros cuadrados ya inaugurados a principios del verano y aporta senderos peatonales y jardines «a este nuevo pulmón verde de la ciudad». Aunque faltan por instalar los bancos, Lareo destacó que los vecinos ya pueden disfrutar de «una amplia zona de paseo» y recordó que se ha intentado respetar y conservar el arbolado, la vegetación y el patrimonio arquitectónico que ya había en la zona. De hecho, como anécdota, comentó que las camelias que se plantaron en uno de los terraplenes están colocadas en la disposición tradicional 8 más 1, originaria del pazo de Mariñán.

En cuanto a la apertura de la próxima fase del parque y que completará los 55.626 metros totales de superficie, Lareo calculó que a finales de año ya estará lista para disfrute de los ciudadanos. Habrá otro parque infantil, un área para mayores y dos pistas polideportivas «antivandálicas, con canastas, porterías y, quizás, una pista circular para patinaje». Junto al área infantil se construirá un mirador desde el que se verá la torre de Hércules. Las obras marchan a buen ritmo y los operarios ya están centrados en los trabajos de jardinería.