Portazos a la crisis

Marta Valiña A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

José Luis Naya, natural de Feáns, regenta en Cambre junto a su familia una empresa que pretende llegar al mercado chino

26 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La falta de suelo empresarial en la comarca de Bergantiños hizo que la familia Naya Rama emigrase a Cambre para poner en marcha su propio proyecto industrial sobre puertas, una iniciativa en aquel momento innovadora que nació fruto de más de una década de experiencia en el sector maderero. «Queriamos quedar en Carballo, pero non había parcelas, así que emigramos e fomos a primeira empresa en instalarse no polígono do Espíritu Santo», explica José Luis Naya, que desde el principio tuvo claro que lo suyo eran las puertas. «Cando empecei, de recén casado na carpintería do meu sogro, facía de todo, pero cando nos independizamos decidín dedicarme ao que mellor sabía facer», añade.

Poco a poco, «de maneira progresiva», fueron externalizando el proceso de fabricación, hasta que, en el 2005, decidieron dedicarse en exclusiva a la distribución. Todo ello les permite, además, buscar los mejores y más competitivos talleres en cada momento. «Os stocks non teñen futuro, agora é impensable ter o almacén cheo de cousas, o que hai que facer é ter a rapidez necesaria para atender os desexos dos clientes», añade.

De este modo están sorteando la profunda crisis que ha afectado al sector de la construcción. «Mantemos o nivel de ventas porque o noso, en realidade, é outro mercado, máis baseado na alta calidade», asegura su hijo David. Él, al igual que su hermana Verónica, se unió al negocio familiar poco antes de cumplir la mayoría de edad. «Na casa deixáronmo claro, ou estudaba, ou traballaba, e decidinme polo segundo, porque era o que me gustaba», cuenta.

Los problemas, a casa

Pero no todo ha sido un camino de rosas para esta familia. Reconocen, por ejemplo, que es imposible no llevarse los problemas a casa, donde toda la familia está al tanto de la marcha de la compañía y, asegura, casi riéndose, que los roces con su padre son inevitables, como lo serían con cualquier otro compañero de trabajo. «O relevo xeracional ten distintos problemas aos que tivemos nós», constata José Luis, quien siempre tuvo claro que sus hijos deberían, como él y su mujer, empezar desde abajo. «Eles aprenderon cos xefes de taller ou de administración, cos que realmente sabían», dice. Actualmente, cada uno se ocupa de un área diferente y José Luis «supervisa, é o xefe».

Hoy, la empresa llega a todos los rincones de España y en breve también sabrán de sus productos en China. «É un mercado cun gran potencial, pero non para importar, senón para exportar», explica Naya Candame, seguro de que el mercado asiático reportará más éxitos.