El curso universitario comenzó ayer semanas antes de lo habitual. El motivo fue la implantación del plan Bolonia, que adelantó el inicio de las clase para todos aquellos que comenzaron su primer o segundo año de grado en la ciudad. Los adeptos al antiguo plan del 2003 también se encontraban en las inmediaciones de los campus, aunque en su caso para enfrentarse a los temibles exámenes de septiembre o reencontrarse con sus compañeros.
La adaptación al nuevo sistema educativo está generando visiones encontradas al respecto, pues mientras algunos lo defienden por su interactividad, otros no están de acuerdo con la suspensión de los exámenes de septiembre ni el ritmo de trabajo que exige el plan. A pesar de que apenas ha comenzado su funcionamiento, las críticas no se han hecho esperar y vienen de la mano de los estudiantes extranjeros con beca Erasmus. Expertos en la materia y con unos cuantos años de Bolonia a sus espaldas, tildan a la Universidade da Coruña de «caótica y desorganizada». » L6 y L7